Un hombre mercedino fue abordado por dos desconocidos cuando transitaba por esa vía nacional a la altura de Olivera, en el partido de Luján, y le fue sustraída su moto de alta cilindrada.
La noticia se conoció a partir de una publicación en redes sociales en la que allegados a la víctima, identificada como Marcos Escobedo, piden datos sobre el paradero del motovehículo. El hecho fue confirmado inicialmente por las autoridades de Seguridad locales aunque aclarando que se produjo en un partido lindante con Mercedes, si bien tuvo a un convecino como víctima. El hombre que viajaba en la moto y su acompañante resultaron ilesos.
La moto, una XR190 de colores rojo y blanco, llevaba la patente A165MLY. El martes cerca de las 21.40 hs, Escobedo y un compañero viajaban hacia la estación de peaje de Olivera, donde debían tomar su turno laboral a las 22 hs. “Como era temprano íbamos despacio, a 90 o 100 kilómetros. En eso se me arrimó una moto con dos hombres y me empezaron a amenazar con una pistola. Tuvimos que parar y darles todo. No tuvimos chance de nada”, contó el motociclista por Radio Meridiano.
Todo sucedió en el kilómetro 78 de la Ruta Nacional 5, a mitad de camino entre Olivera y Jauregui, por lo que la denuncia quedó asentada en la comisaría de esta última localidad. Escobedo vive en Luján y viaja diariamente hasta el peaje de Olivera. Trabaja allí hace ocho años. Antes, contó, tenían un servicio de combis que los acercaba hasta la estación de cobro, “pero lo sacaron en septiembre y ahora nos vamos turnando con los compañeros para poner el vehículo un día cada uno”, relató. “Justo me tocó a mí”.
Sobre el robo dijo que “fue todo muy rápido, me pareció un segundo. Era una moto Honda Titán negra o azul oscuro, sin patente ni luces. Manejaba un hombre con casco y el de atrás iba encapuchado. Ese estaba armado”. Tras robarle la moto, los malvivientes cruzaron el cantero central de la autovía y pusieron rumbo a Luján.
No hay registro de cámaras de seguridad en la zona del asalto. Escobedo contó que si los ladrones hubieran ingresado a Jauregui o a Luján por alguna arteria principal quizás el arco de lectura de patentes los habría detectado. “Pero si entraron por una calle cualquiera, no”.
Según le contó la Policía, “es el cuarto o quinto” robo de este tipo que se produce en la Ruta 5 a la misma altura. Por eso calcula que fue al voleo, que no estaba marcado. Una vez que se quedaron sin la moto, Escobedo atinó a llamar al peaje y desde allí le mandaron un móvil a buscarlos. Su compañero llamó también al 911 y se hizo presente la Policía, que los trasladó a la seccional de Jauregui.
Sobre la moto, la víctima dijo tener conocimiento de que ese tipo de modelo “es muy buscado en los robos, no sé bien por qué. Quizás porque son motos ágiles y les permiten robar y escapar rápido”, arriesgó.
Por fortuna, Escobedo y su compañero no resultaron heridos y pudieron salvar sus teléfonos celulares. Cuando la moto de los maleantes se les puso a la par, el conductor pensó que era algún compañero de trabajo, pero al mirar bien ya tenía la pistola apuntándole al cuerpo. “No paré en el momento, seguí y me detuve a unos 500 metros, siempre con la otra moto a la par”.
La moto robada no tenía seguro “porque por lo general no la uso. Pero ayer (por el miércoles) hacía calor y la saqué. ¡Mirá vos qué justo!”