Proyectan crear una asociación cultural en homenaje a Hugo Díaz Cárdenas

La impulsa en París el argelino Paul Cohen, quien trabó amistad con el cantautor y guitarrista mercedino en la capital francesa. “Fue un artista de mucho valor y merece ser reconocido”, afirmó.

 

“La idea se me ocurrió ese triste 22 de febrero (de 2019) en el cementerio Père-Lachaise de París. Muchos de los familiares y amigos de Hugo estaban presentes para acompañarlo en su último viaje. Y como sé que hay muchos latinoamericanos en París, argentinos en particular, pensé en crear una asociación que dé a conocer ese tipo de música”, contó el cantante y guitarrista aficionado.

Cohen había conocido a Díaz Cárdenas quince años antes, cuando el argentino (quien vivió en Europa los últimos 23 años de su vida) colaboraba con el taller ‘Cantar el tango’, dictado por otra compatriota, Georgina Aguerre. “Acá en París hay muchos lugares donde aprender a bailar, pero muy pocos te enseñan a cantar el tango; en uno de esos conocí a Hugo”, contó Cohen. “Tras el fallecimiento, enseguida me puse a querer armar una asociación cultural, pero me topé con la pandemia y todo se detuvo. Ahora estoy pensando que hay aquí dos argentinos que quizás puedan ayudarme. Una es María Laura, una mujer que ya tiene una entidad que organiza peñas y reuniones cultural; el otro es un músico y compositor que además conduce programas de radio. El próximo paso será hablar con ellos para analizar la posibilidad de avanzar con esta idea”, le contó Cohen a Alberto Florella en Radio Meridiano.

La relación de Díaz Cárdenas con Francia nació en 1997, cuando viajó para una primera gira que lo llevó a las ciudades de Lyon y Annecy. De a poco el lazo se fue fortaleciendo, sus composiciones y su acompañamiento fueron requeridos por músicos de prestigio y terminó quedándose. En nuestro país había formado parte del Movimiento Nuevo Cancionero junto a Tejada Gómez, Oscar Matus, Mercedes Sosa y César Isella, entre otros, y del ciclo Teatro Abierto, que marcaron una época en la cultura del país. La estela de su obra es la que ahora intenta rescatar Paul Cohen en París.