El Día de la Bandera volverá a sonar el órgano de San Patricio

Saludado por Radio Meridiano en su cumpleaños, el maestro Manuel Maturo anticipó que ya se encuentra ensayando un repertorio patrio para interpretar el 20 de junio en honor a Manuel Belgrano y la enseña patria.

 

El organista a cargo del histórico instrumento de origen alemán, emplazado en la iglesia de calle 14 entre 19 y 21, festeja hoy sus 40 años, que coinciden con tres décadas de vida dedicadas al estudio del piano. “Si a esto le sumamos los 90 años que están cumpliendo la iglesia y el órgano, es un festejo completo”, dijo Maturo en comunicación con Radio Meridiano.

Recibido al aire con el registro sonoro de su propia interpretación del Himno Nacional Argentino en la reciente celebración del 25 de Mayo, el músico y docente adelantó que hará una nueva presentación en vivo y gratuita el Día de la Bandera, ocasión en la que ejecutará nuevamente el Himno Nacional junto a la ‘Marcha a la Bandera’, ‘Aurora’ y ‘Salve Argentina’, tema en el que lo acompañará con su voz una alumna del Colegio San Patricio.

El gran órgano Steinmeyer de la Iglesia de San Patricio posee 5.300 tubos, cuatro teclados manuales y pedalera. Maturo es el organismo titular del templo desde el año 2013. En su tiempo, el instrumento fue el mejor en su tipo de toda Sudamérica. Por su complejidad, son pocos los ejecutantes que han podido tocarlo.

En una entrevista reciente con Meridiano, Maturo sostuvo que la importancia del instrumento “no solo se relaciona con su tamaño sino con sus posibilidades musicales. Al tener tantos registros, es posible interpretar en él cualquier repertorio, lo que lo vuelve un instrumento sinfónico”. Otro dato llamativo, señaló, es que posee un “órgano de eco” conectado a la consola del órgano grande, una particularidad pocas veces vista.

Desmintió, no obstante, la creencia de que desde el órgano se puede hacer sonar el campanario de la Iglesia. “Hay, sí, un teclado pequeño que está dentro de la cámara del órgano, y es con ese otro teclado que se acciona el campanario”, aportó. “Pero desde adentro no se pueden escuchar las campanas, por lo que uno las toca prácticamente de memoria”.