“Me chocaron, me caí y me pisaron”: la queja de Laureano Rosa sobre los 21k
El atleta de 25 años de edad fue el mercedino con mejor desempeño en la Media Maratón de Buenos Aires, corrida el domingo. Terminó décimo en la clasificación general.
“No fue buena la organización”, no dudó en afirmar el deportista ante la requisitoria de Radio Meridiano. “Esta vez tuve que largar atrás, no con la élite”, explicó. Pero eso no fue todo: “La gente no respetó el conteo, el 3, 2, 1…Y me chocaron. Me caí y me pisaron estando en el piso”, contó.
El incidente en la largada le causó lesiones en un codo, las piernas y un tobillo. “Estuve parado un momento hasta recuperarme y ahí perdí casi un minuto y medio”, un tiempo valioso en el balance de su marca final, que fue de 1 hora 9 minutos. Terminó quinto en su categoría y décimo en la general.
El objetivo de Rosa era para este año alcanzar un tiempo de entre 1 hora 4 minutos y 1 hora 5 minutos, pero el percance le jugó en contra. De todos modos, fue el mercedino mejor ubicado en la clasificación final. El atleta tiene como entrenador a Matías Roth, oriundo de Viedma, quien también participó de los 21K y cerró la carrera en 1 hora 3 minutos.
Hace sólo dos años que Rosa corre profesionalmente. Inició su faceta deportiva como futbolista en el Club Ateneo y se probó incluso para Racing. Pero un choque con un defensor en una jugada difícil le provocó un esguince que lo alejó un tiempo de las canchas. “A los tres meses de estar parado un amigo me invitó a correr porque me había visto condiciones para esto. Todavía estaba haciendo kinesiología pero me animé a participar de una carrera de tres kilómetros. Entre 3.000 participantes terminé primero en mi categoría y cuarto en la general”, recordó. Desde entonces no paró más.
Estando en Mercedes, Laureano se entrena solo corriendo entre 5 y 8 kilómetros diarios. Cuando se encuentra con Roth lo hace en Buenos Aires, en la pista del Parque Chacabuco o en el Cenard. Su equipo se completa con la nutricionista Victoria Hidalgo, de la ciudad de Luján.
“El alto rendimiento en el atletismo es muy difícil”, dice quien renunció a su trabajo ‘formal’ para apostar a su carrera deportiva. Hoy trata de mantenerse con lo que gana en alguna carrera y con el apoyo económico de aquellos esponsors que lo acompañan en este sueño de alcanzar la próxima meta.
