Otra vez la rotura de un caño provocó inconvenientes

Es un problema recurrente en la ciudad por la antigüedad de las conexiones, que no soportan la presión del agua. En este caso el daño y la consecuente pérdida se produjeron en la intersección de las calles 12 y 9, a metros de la imagen de la Virgen del Rosario.

 

 

A media mañana trabajaba una cuadrilla municipal en el lugar, tratando de identificar cuál era el inconveniente en ese sitio pegado al cordón, donde ya habían intervenido anteriormente.

Pablo Losinno, a cargo del equipo de trabajo, comentó desde la unidad móvil de exteriores de Radio Meridiano que la pérdida de agua comenzó el día martes, pero se demoró en comprar las grampas necesarias para efectuar la reparación. “En estos días hemos tenido bastantes roturas de caños grandes, pero por suerte hemos podido solucionarlas sin tener que cortar el agua”, celebró.

“En este caso -amplió- se trata de una cañería de las grandes, de 600 mm, que es muy vieja, data del año ’28. Es muy costoso hoy en día poder cambiar todo esto. Más aún, porque forma parte del anillo viejo que tenía Obras Sanitarias, que entra al centro y después pega la vuelta a toda la ciudad”.

El caño a reparar se ubica a unos cuatro metros de profundidad y trabaja al pleno de su capacidad de transporte de agua, “con un kilo y medio o dos kilos de presión”.

“Trabajar con agua no es fácil”, reconoció Losinno. “Hay mucho de maña en esto, para no tener que cortar el servicio. Esa es la herencia que me dejó mi papá”, concluyó.