Adiós a Emilia Ferreiro, una mercedina que revolucionó la educación
A sus 86 años falleció en México, donde se había radicado al exiliarse en los años difíciles de la Argentina.
En todo el mundo se le reconoce a la gran pedagoga y psicóloga argentina, discípula de Jean Piaget, sus aportes en la investigación del proceso de lectoescritura. La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) la recordó hoy mismo por su trabajo “en el campo de la psiogénesis de la lengua escrita y la alfabetización, que nutrieron a miles de docentes y educadores, no sólo de nuestra patria sino del mundo y transformaron los procesos de enseñanza-aprendizaje”.
Ferreiro había nacido en Mercedes en 1937 y se doctoró en la Universidad de Ginebra bajo la dirección de Piaget. Deja un legado “revolucionario” en la enseñanza, con “enorme repercusión en la teoría y la práctica de la alfabetización”.
El pedagoga postulaba la profesionalización de los docentes dejando de lado las tareas burocráticas que los sobrecargan y desprofesionalizan, así como el convencimiento de que todos los alumnos pueden aprender si el maestro se lo propone.
“Fue una argentina muy muy importante en el desarrollo de la lectoescritura. Desde los años ’70 se dedicó a investigar el aprendizaje en los niños y rompió con el modelo que se usaba hasta ese momento, mucho más tradicional”, la recordó otra educadora mercedina, María Rosa Marchetti, por Radio Meridiano.
Ferreiro “estudió qué pensaban los chicos de lo que era escribir palabras, un enfoque totalmente distinto. Hasta ese momento un libro como ‘Upa’ daba resultado en algunos estudiantes pero en otros no, y Ferreira vino a romper con aquel modelo tradicional”, dijo.
Se le criticaba, aportó el también psicopedagogo y locutor Mario Oscar Mango, “que lo suyo era una experiencia pedagógica pero no un método”. No obstante, sus ideas tuvieron muy buena acogida en México y también en Brasil.
“A los veinte años escribió su primer libro y cuando fue a Brasil se dedicó a revisar aquella investigación para tratar de perfeccionarla. Con ella entendimos que los errores de los chicos son parte del proceso, algo que al principio no se comprendió bien pero que con el tiempo pudimos asimilarlo. Hoy se tiende a un aprendizaje más crítico, evolutivo, que respete los tiempos de cada uno”, comentó Marchetti.
Y agregó: “Emilia Ferreiro ha sido una figura importantísima a nivel internacional y ha dejado una huella muy grande. Muchas investigadoras argentinas han continuado su trabajo”
