Primera reunión de los concejales con Hernán Casciari por la futura universidad

El eje de la charla fue un pedido del escritor mercedino a los ediles para que le entreguen en comodato a la Fundación Orsai el predio de la ex Dupont, de manera de poder empezar a funcionar.

 

 

El intendente Juan Ignacio Ustarroz recibió al autor en la puerta del Palacio Municipal pero no participó del encuentro, que estuvo encabezado por la presidenta del Legislativo, Mariana San Martín. Casciari llegó muy sobre la hora a la reunión pautada para las nueve de la mañana, pasó por la Secretaría del Concejo Deliberante e ingresó raudo al recinto.

Ante el micrófono de Radio Meridiano, San Martín confirmó más tarde que asistieron a la cita todas las fuerzas políticas con representación en el Concejo, para conocer de boca del propio Casciari las características del proyecto. “De prosperar -dijo-, los concejales vamos a tener que autorizar al intendente a firmar un convenio con la Fundación Orsai. No creo que nadie vaya a decir que no”, arriesgó la funcionaria.

“No es un interés de mi parte en los problemas de los mercedinos sino el sueño de que Mercedes se inserte en el mundo cultural hispanoamericano con fuerza. Porque eso, además de educación y cultura, va a generar turismo y prestigio para la ciudad, y nuevas inversiones, no sólo en la cultura sino en todos los sectores”, dijo el escritor al ser abordado por Meridiano. “Es un viejísimo sueño mío que está cada vez más cerca de cumplirse”.

Tal como había adelantado Ustarroz, se trata de un proyecto “no convencional”, una “universidad de narrativa” que podría estar funcionando en menos de cinco años. “Las estructuras educativas que vamos a proponer son absolutamente diferentes de lo que estamos acostumbrados, que es bastante siglo XX. Esto va a ser muy del siglo XXI, con carácter no sólo presencial y local sino de alcance hispanoamericano”.

La iniciativa se va a financiar, en parte, con donaciones de la gente, con el mismo sistema colaborativo que le permitió a Casciari filmar películas y editar libros. El resto provendrá de donaciones que solicitará en el exterior, “de la Comunidad Europea y de países industrializados que nos suelen dar mucho dinero a nosotros, los probrecitos”, bromeó.

El compromiso de la Fundación Orsai es que si en un lustro no consigue los fondos necesarios para poder funcionar, le devuelve a la Municipalidad el predio otorgado en comodato. “Esto no es para sacarle nada a la ciudad sino para ponerla en el contexto internacional de la educación y la cultura. Si no nos sale, lo devolvemos”.

Durante el resto del año, Casciari (que actualmente vive en San Antonio de Areco) proyecta llevar a escena varios proyectos teatrales dentro del circuito comercial y, en lo personal, enfocarse en la planificación de la futura universidad mercedina. “¿Vas a ser el rector?”, le preguntaron. “Noooo, si no terminé el secundario, debo cinco materias en la Escuela Normal. No me lo permitiría el sistema educativo”.