Campaña de prevención en la Semana de Lucha contra la Triquinosis
La enfermedad de origen parasitario que transmiten la carne de cerdo y sus derivados sigue siendo un peligro latente para los productores de embutidos.
El veterinario José Herrera, del INTA Mercedes, que es el organismo que lleva adelanta la campaña de prevención y concientización, destacó el hecho de que los cerdos no manifiestan signos de sufrir la enfermedad, por lo que, de no existir el debido control, pueden transmitirla a las personas que consumen sus derivados.
La recomendación en este sentido es tomar una muestra de un músculo (entraña o intercostal) de todos los animales destinados a la faena y que se analice en un laboratorio, para garantizar que los productos que se elaboren sean completamente saludables.
La provincia de Buenos Aires reportó en el último año cuatro focos donde se halló el parásito en muestras de animales (uno de ellos en la localidad de Las Marianas, distante a 63 kilómetros de Mercedes), pero no ha habido ningún brote, es decir, no hubo una transmisión a los humanos. El veterinario recordó en ese sentido que en algunas personas la enfermedad puede llegar a ser mortal, sobre todo en ancianos, niños y pacientes inmunodeprimidos.
La triquinosis no se transmite de un animal a otro por una vía convencional (respiratoria, por ejemplo), pero sí por mordeduras entre los porcinos. Herrera insistió mucho en que sólo se consuman productos de cerdo que cuenten con el etiquetado que confirma que el mismo está libre del parásito. “Hay muchos vendedores que sacan sus productos sin etiqueta y eso es muy peligroso porque en esos casos no se ha hecho el debido control”, alertó. Por otro lado, dijo, “el sello de sanidad es obligatorio”.
Existen en Mercedes seis grandes criaderos de cerdos, pero también hay muchos ejemplares “que se crían en los fondos de las grandes quintas, para el consumo familiar. Ahí es donde nosotros ponemos el foco porque son los animales que no se testean”, mencionó el profesional.
El número de productores familiares se ha multiplicado, incluso, en el último tiempo al ponerse de moda la fabricación artesanal de embutidos. “Cualquier aficionado hoy se pone a producir salame, es lo que nosotros llamamos ‘producciones de garaje’, y ahí viene el problema”.
En el caso del consumo de carne fresca de cerdo, Herrera insistió mucho en que sea cocida de manera correcta (a 71 grados o más) para matar al parásito.
Ante cualquier duda, los productores se pueden comunicar con el área de Zoonosis al 15-350038 y enviar sus muestras para analizar al CPT los días jueves y viernes por la mañana. Los viernes al mediodía se entregan los informes. El análisis de las muestras no tiene ningún costo para el productor: “Es ganancia para todos”.
El INTA, junto con el Senasa y la Sociedad Rural, reciben las dudas e inquietudes de los vecinos de Mercedes en el primer piso de la Terminal de Omnibus.
