Vialidad Nacional rechazó el pedido de un precio diferenciado del peaje para vecinos e intentan negociar

Desde que el costo de transitar por la Ruta 5 trepó a 900 pesos (+300% en la era Milei), las gestiones para recuperar el beneficio que existió hace unos años se redoblaron, todavía sin éxito.

 

 

Gustavo Castellani forma parte de un grupo de vecinos de Gowland y Agote “interesados en mejorar las condiciones de vida de nuestra comunidad”. Junto a ese colectivo presentó un escrito ante el Ministerio de Transporte, que fue derivado a Vialidad Nacional, desde donde llegó la respuesta.

En la nota, las autoridades ratificaron que existe un acuerdo vigente que beneficia a los vecinos cercanos al peaje de Olivera de acuerdo a la distancia a la que vivan y a la cantidad de pasadas por la cabina. Incluso les explican allí de qué manera se debe hacer el trámite para poder aprovecharlo. Pero los vecinos no están de acuerdo con eso.

“Nosotros les pedimos que los vecinos que vivan a diez kilómetros del peaje hacia cada lado directamente no paguen nada”, explicó Castellani por Radio Meridiano. Vialidad, en su respuesta, hace referencia a un fallo de la Corte Suprema sobre un litigio que mantuvo la concesionaria, Corredores Viales, con una empresa privada. Pero el vecino rechaza la justificación por tratarse en ese caso de “una persona jurídica y no de un ciudadano de carne y hueso”.

El descuento vigente se aplica a partir de las 24 pasadas mensuales, y crece en porcentaje al superar las 30 y 36 pasadas. En este último caso el costo del peaje es cero. Los frentistas de la Ruta Nacional 5 tampoco pagan.

“No hay una colectora pero ellos nos dicen que no le obstruyen el paso a nadie que no pueda pagar. La familia que lleva a un hijo a estudiar y tiene un auto humilde no puede viajar por el camino de atrás, el alternativo, porque a los dos meses se queda sin auto. Somos rehenes de la empresa. Si tuvieran un camino alternativo en condiciones estaríamos hablando de otra cosa”, dijo.

Por otro lado, Castellani lamentó el mal estado en que se encuentra la autopista, “que si no lo agarrás bien, en algunos tramos te saca el volante de las manos. Y tampoco hay iluminación. Hasta que no arreglen todo no deberían cobrarle el peaje a nadie”, sentenció.

Los vecinos creen que el próximo paso debería ser abrir una mesa de negociación entre los afectados, el poder político y la empresa concesionaria. Con esa meta trabajan, pensando en reunirse cuanto antes con miembros del Concejo Deliberante, donde el tema ya fue motivo de un pronunciamiento.