Se cumplen 137 años desde el inicio de clases en la Escuela Normal
El 16 de mayo de 1887 cobró vida la idea que había nacido por un decreto firmado el 23 de marzo de ese mismo año.
La creación de las Escuelas Normales hacia fines del siglo XIX obedeció a la necesidad de formar maestros competentes que garantizasen la expansión de la educación pública. El sistema educativo nacional requería en aquel momento de personal apropiado para hacer efectivos los objetivos planteados. Así fue que nació la Escuela Normal Superior Capitán General Justo José de Urquiza, en Mercedes.
Sandra Ferreyra, docente jubilada y actual regente del Instituto de Formación Docente, conversó con Radio Meridiano sobre la relevancia de esta escuela pionera y recordó que el Instituto, que ha sido el eje de la institución, se escindió del nivel secundario el 10 de mayo de 1970, por lo que desde hace algunos años se realiza ese día el acto de colación de grado.
En esta oportunidad hubo un total de treinta egresados en las especializaciones de educación inicial, primaria, Biología y Química. Son seis las carreras que brinda actualmente la Escuela Normal. La convocatoria es muy amplia: en la actualidad asisten al primer año del profesarodo de nivel inicial unos sesenta estudiantes (uno solo es varón). Son tantos que están teniendo que trabajar en el salón de actos del establecimiento dando que no cuentan con aulas tan grandes.
“Se ha dejado de lado la idea de que al nivel inicial los chicos van a jugar sino que ahora se los prepara para el primer grado. Del mismo modo, al jardín maternal las niñas y niños ya no van a dormir sino a trabajar. Se ha avanzado mucho en ese sentido”, sostuvo la regente.
¿Y el docente se siente reconocido?, le preguntaron. “No siempre -contestó Ferreyra-. En el nivel superior estamos teniendo que afrontar algunas situaciones que nunca habíamos vivido. Estamos reiniciándonos todos los años con situaciones nuevas. Los estudiantes traen hábitos de la secundaria y arrastran situaciones de bullying o conflictos en las redes sociales, algo que jamás habíamos visto”, se sinceró. “El esfuerzo está puesto ahora en inspirar a los estudiantes para que sean mejores”.
“Todas las situaciones que le pasan al alumno como ser humano se traducen en la escuela, y muchos de ellos vienen a pedir ayuda, una orientación. Es un trabajo extra del docente, que se suma a lo que debe hacer cotidianamente”, añadió. “Estamos formando formadores y debe salir de la escuela el mejor referente que podamos”.
El Instituto de Formación Docente recibe hoy a alumnos de Carmen de Areco, San Andrés de Giles, Suipacha, Luján, General Rodríguez y Chivilcoy, además de decenas de mercedinos.
