Fin del contrato y cuantiosa multa a una constructora del barrio Calabria

La empresa HBD, responsable de los sectores I y II, deberá pagar unos 2.000 millones de pesos por incumplimiento de las obras y los plazos establecidos. Además, se le rescindió el contrato.

 

 

 

La posibilidad de finalizar la relación con la constructora era esperada desde hace meses por el Municipio para decidir ahora el modo en que se terminarán las viviendas. Al tratarse de una obra financiada por la Nación hubo que aguardar la venia del gobierno de Javier Milei para poder actuar y sancionar a la firma responsable.

El barrio Calabria se asienta en un extenso terreno que fuera propiedad de la familia homonima, donde se fabricaban ladrillos. Hace ya tiempo la Municipalidad de Mercedes compró 166 de los casi 320 lotes en que se subdividió la zona. Esos terrenos se sortearon a través del programa Mi Terreno y con el apoyo del gobierno de Alberto Fernández se decidió que allí se levantarían viviendas. La Nación licitó las obras y las pagó, mientras que la Dirección de Vivienda local tenía la función de controlar el avance de las tareas.

El barrio se dividió en tres sectores: el I y el II (unas 50 casas en cada uno) los ganó en la licitación la empresa HDB. El sector III (66 viviendas) quedó a cargo de la firma Montelectro. Este último grupo fue entregado a los nuevos propietarios el pasado 25 de mayo. No así las construcciones de HBD, en las que la Dirección de Vivienda, a través de su responsable, Marina Amarillo, notificó atrasos, fallas y hasta la inexistencia de un representante técnico. El fin de la obra estaba fijado inicialmente para el 31 de diciembre de 2023 y a partir de un pedido de prórroga se extendió hasta el 31 de marzo de este año.

“Con la llegada de Milei al Gobierno se dejó de pagarle a las empresas y ellos a su vez dejaron de trabajar y de cuidar lo que ya se había avanzado”, explicó el secretario de Hacienda de Mercedes, David Valerga, en declaraciones a Radio Meridiano. El sector I tenía un desarrollo del 90 por ciento en algunas de las casas; ya contaban con calefón, por ejemplo, de manera que la Municipalidad tuvo que salir a ocuparse de la seguridad para que no haya robos ni saqueos.

Sabían ellos que si la multas que le correspondían a la constructora superaban el 15 por ciento del total de la obra se podía llegar a disolver el contrato; y hacia allí apuntaron. En paralelo se logró con el voto del Concejo Deliberante que el ingreso de dinero correspondiente a la sanción económica no se asuma como de libre disponibilidad sino que sea afectado a tierras y viviendas.

En este momento la comuna se encuentra en el proceso de notificación de la sanción a HDB y a Nación, a la espera de poder cobrar la abultada multa.

RAVELLO Y FAVALORO II

Distinto es el caso del barrio Ravello, de 86 y 4, dado que es la provincia de Buenos Aires la que financia ese desarollo habitacional. Se trata de unas cuarenta casas de las que se ocupa el Instituto Provincial de la Vivienda, que además lleva a adelante la auditoría. La Municipalidad de Mercedes sólo realiza un seguimiento, a veces resistido por los constructores, reconoció Valerga.

Dentro del paquete del Ravello, que comprende catorce viviendas, se cuentan también otras 26 ubicadas en el barrio Favaloro II. Hubo demoras en las obras y la empresa a cargo culpó a la distancia que existe entre uno y otro punto, e incluso entre las casas de un mismo barrio. La Provincia rescindió el contrato y hubo una nueva licitación, que quedó desierta. Fue entonces cuando apareció la Cooperativa Evita, de Luján, con experiencia en la construcción de viviendas, y asumió la tarea se avanzar primero con lo que aún no se había empezado a levantar.

Entretanto, la Provincia hizo un informe de las fallas y cuestiones a solucionar en las casas que ya tenían un cierto avance de obra. Hoy, dijo Valerga, se está trabajando en ambos complejos. Y reveló que doce de las catorce viviendas del Ravello presentan algún tipo de defecto en la construcción.