Aumenta el pasaje de colectivo casi un 40 por ciento

Será a partir del 12 de agosto. Si bien el incremento tarifario se anunció para el AMBA afectará también al servicio de transporte local dado que forma parte de la red metropolitana.

 

 

 

El pasaje mínimo, por un recorrido de hasta tres kilómetros, pasará de 270 a 371,13 pesos. La segunda sección, de tres a seis kilómetros, subirá de $ 300 a $ 413,44. En tanto, la última sección, de seis a doce kilómetros, se incrementará de $ 323,95 a $ 445,29.

Daniel Zunino, responsable del transporte comunal, reiteró, en este sentido, la importancia de tener registrada la tarjeta Sube, debido a que los valores a pagar serán mucho más costosos para quienes no lo han hecho. En esos casos, la tarifa 1 ascenderá a $ 590, la 2 será de $ 657 y de $ 708 la tercera. La tarifa social se mantiene en un tope del 55 por ciento de descuento dependiendo del beneficio que reciba cada pasajero.

“La UTA había pedido un 70 por ciento de aumento, llevar a unos 500 pesos la tarifa mínima, equiparándola con el Subte, que toda la vida fue el transporte más rápido y económico”, comentó Zunino. Felizmente, el incremento estará por debajo de esa demanda.

Recordó además el funcionario que para gozar del descuento que el Estado brinda a quienes utilizan más de un medio de transporte (tren, subte, colectivo), el plazo máximo de viaje es de dos horas (y no durante toda una jornada).

A quienes utilizan la línea 57 Zunino les advirtió que el aumento del pasaje estará en línea con el 40 por ciento de suba que sufrirán también las tarifas locales. 

El saldo negativo de la tarjeta Sube seguirá equiparando el valor de tres boletos mínimos, con lo que debería ascender a unos $ 1.000 (aunque este dato aún no ha sido confirmado)

Sobre la posibilidad de que desde el próximo año el boleto se pueda pagar con el celular, Zunino se mostró cauto: cree que encarecerá mucho los costos de las empresas de transporte porque las maquinas expendedoras actuales no cuentan con la posibilidad de escanear códigos QR. “Para poder implementarlo habría que hacer una inversión demasiado importante”.

Además, acotó, los adultos mayores, ciertas personas con discapacidad y muchos chicos que van a las escuelas no andan con celulares que les permitan pagar escaneando el teléfono. “Todavía hoy les tenemos que explicar a algunos pasajeros dónde apoyar la tarjeta”, comentó.

Diferente es el caso del pago directo con tarjeta de débito ya que las máquinas actuales sí ofrecen esa posibilidad.