Medio siglo de vida del CFI N° 1

La escuela especial, una de las más grandes e importantes de la región, fue fundada el 2 de octubre de 1974 en lo que era el Cottolengo Don Orione, que funcionaba en cercanías del Cementerio Municipal.

 

 

 

El actual Centro de Formación Integral (CFI) N° 1 se inició como una escuela laboral para niñas y niños con alto riesgo social que se encontraban dentro del Cottolengo, recordó la licenciada Yanina Belén Nicolini, actual directora de la institución. “Eran chicas y chicos que permanecían ahí por causas judiciales, por abandono o discapacidad”, explicó la docente.

Al cerrarse el Cottolengo estaban en funcionamiento allí la escuela de formación laboral y una escuela primaria especial. Los docentes de la escuela primaria pasaron a la Escuela de Educación Especial N° 503 y el entonces llamado CFL (Centro de Formación Laboral) se mudó a la calle 32, donde permaneció muchos años, con alumnos de alto riesgo social (ARS) y otros llegados desde las escuelas especiales N° 503 y 504.

Más tarde, le fue donado el predio del Club Unzué, que debió ser reformado para convertirlo en escuela. El CFI sufrió luego otra mudanza, hasta que en 2017 se trasladó finalmente a un edificio propio ubicado en 47 y 38, cuya construcción en un terreno municipal había comenzado en 2013. Nicolini ingresó a la institución en 2003 y acompañó buena parte de ese largo peregrinaje.

Las bodas de oro del CFI N° 1 serán celebradas el próximo jueves 10 con un acto protocolar al que han sido invitados exalumnos y docentes que pasaron por sus aulas.

En la actualidad, la escuela recibe 88 alumnos en su sede y atiende a otros veinte en la parte de inclusión laboral. Cuenta con 33 docentes y siete trabajadores desempeñándose como personal auxiliar.