No cesan las picadas en la 42: “Es imposible vivir así”

Los vecinos denuncian carreras de autos “preparados”, de motos y hasta de bicicletas con dispositivos capaces de generar ruidos molestos. Además, grupos de jóvenes utilizan los frentes de las viviendas como baño y crece la inseguridad.

 

 

El hecho de que las calles de la zona queden regadas de botellas y basura sería lo de menos: el verdadero drama de los vecinos de la 42 es que “de noche no se puede descansar”. Lo denunció ante Radio Meridiano una vecina llamada Angélica, y la noticia rápidamente fue refrendada por otros habitantes de la zona.

Según Angélica, “ya a las 19 no podés pasar” por la improvisada pista de carreras. Ella, que es paciente oncológica y vive en 25 entre 42 y 44, debe caminar hasta la Av. 29 para atravesar la calle sin ser atropellada. “Yo duermo de día porque de noche, hasta las cinco de la mañana corren picadas, gritan, hacen ruido. Han tomado el frente de mi casa como si fuera un baño. ‘Hacé tranquilo’, les digo cuando los veo. Las veces que los he encontrado con la bragueta abierta y todo afuera…”.

“La Policía viene pero los pibes disparan y esperan a que se vaya para volver”, dijo Angélica, aunque una vez que había un patrullero en la zona ella se acercó para pedirles a los agentes “que hagan algo. Y me dijeron no pueden hacer nada. Que estaban ahí por si alguna se lastimaba, para avisar”.

A Angélica le usan también una canilla ubicada en el frente de su casa como bebedero. “Es imposible la situación”, bramó. En una oportunidad, la vecina cruzaba La Trocha cuando algunos de los jóvenes quisieron asaltarla. “Me salvé porque justo venía otra señora, que me habló, y los pibes se alejaron, pero si no hubiera tenido que darles el teléfono y la plata. Es una lástima, siendo que La Trocha es un lugar tan lindo.

 

* Foto meramente ilustrativa.