¡Tengo un lagarto en mi casa! ¿Qué debo hacer?

El exdirector de Ambiente de Mercedes, Juan Cruz Mendía, destacó que se trata de “un animal silvestre cuyo hábitat natural es la cuenca del río Luján, por lo que debe ser respetado y preservado”.

 

 

 

Mendía, quien actualmente se desempeña como consultor privado y docente en la Universidad de Hurlingham, añadió que el lagarto overo es una especie de la llanura pampeana a la que le gustan el calor y el agua. “Es un animal que puede medir hasta un metro y medio de largo. Entiendo que genere algún miedo o infunda respeto, pero es inofensivo. Siempre que vea a una persona va a salir corriendo hacia su cueva”, añadió.

Con el calor que está haciendo, siguió el especialista, “aparecen como loco, sobre todo si se vive cerca de las vías, unas zonas que nosotros consideramos corredores bionaturales. ¿Por qué aparecen en las casas? Porque sus espacios naturales se van acotando: las urbanizaciones crecen y el río está recontra podrido, contaminado”.

Mendía aclaró que no se lo debe tomar como mascota, “pero no hace nada malo. Por el contrario, controla la presencia de roedores y otras plagas porque es omnívoro”. Alertó, en cambio, que los perros domésticos pueden atacar al lagarto overo “porque a la fauna silvestre suelen destrozarla”.

Si se lo alimenta, dijo, es probable que el animal quiera permanecer en el lugar, por lo que recomendó no hacerlo. El límite para la convivencia con el ser humano parece ser la molestia que pueda llegar a provocar en los habitantes de una casa. “Si lo vas conociendo y ves su comportamiento, y no te molesta, no hace falta que lo saques. Es un signo de biodiversidad”.

“Lo que seguro no hay que hacer es matarlo. Lamentablemente, el lagarto overo lleva las de perder, por feo. Pero no hay que matarlo, como hacemos con otros animales feos como el sapo o el murciélago”.