No se frena el avance de la red cloacal en la ciudad

En Av. 29 y 46 continúan con la colocación de una cañería de ochenta centímetros de diámetro. Cada tubo tiene doce metros de largo y llevará los efluentes hasta una estación de bombeo ubicada en la calle 15.

 

 

Las cañerías son de lana de vidrio, de una fortaleza intermedia entre dura y flexible. “Podemos colocar hasta dos caños por día dado que primero hay que romper el pavimento y hacer una excavación de cinco metros de profundidad, con puntos de seguridad que hay que entablonar”, contó uno de los obreros.

Debajo de los caños se coloca un colchón de piedras para separarlos de las napas de agua. Cada caño se forra con arena y, una vez terminado el procedimiento, se cubre con tierra.

La obra en marcha parte de la 29 y 40 y se dirige a la 29 y 58, donde va a doblar hasta llegar a la 15, “a la planta impulsora, y de ahí, a la depuradora”, agregó el trabajador, de nombre Cristian, quien calculó que tienen por delante un año y medio más de trabajo.

El tránsito se corta en la zona, diariamente de 7.30 a 18 horas. Sólo resulta afectada la cuadra en la que se trabaja ese día.

“Estos caños tiene cincuenta o cien años de garantía”, dijo el obrero. “Son un gran beneficio para toda la ciudad”.