Violencia en el fútbol local: habló un árbitro agredido
Los ataques a los jueces, que habían comenzado en las categorías infanto-juveniles, no tardaron en llegar a los partidos de Primera División. Una de las víctimas contó su calvario.
El juez Emanuel Sánchez fue atacado el sábado, en la última fecha del torneo de la Liga Mercedina, cuando arbitraba en el partido entre Quilmes y Holanda, que ganaba el primero por seis tantos contra uno. A los trece minutos del segundo tiempo, Sánchez pidió asistencia para que atendieran a un jugador de Holanda. Al campo de juego ingresó también el técnico de ese equipo, Nicolás Gabriel Barrera, quien tuvo “un percance” con un jugador del plantel contrario, según relató el propio árbitro.
Cuando el DT insultó al futbolista de Quilmes, el juez intervino y lo expulsó. “Lo único que escuché fue que me dijo ‘ah, ¿sí?’, y largó sus cosas y me golpeó”. Rápidamente intervino la policía. Sánchez, de 35 años de edad, fue trasladado al Hospital Dubarry en ambulancia. Le hicieron una tomografía de cabeza, entre otros estudios. Lo mantuvieron unas tres horas en observación, con suero y antibióticos.
Tras salir del Hospital, el juez agredido realizó la denuncia correspondiente en el Comisaría 2da. acompañado de los árbitros asistentes que también participaban del partido, Lucas Gómez y Gustavo Bogado.
Sánchez desconoce si el Tribunal de Disciplina actuó de oficio y qué medida disciplinaria se va a adoptar. “Los hechos de violencia vienen sucediendo hace rato. A mí me pegaron el sábado, y el domingo ya hubo otra agresión en un partido de reserva. Pero esto no es de ahora, se viene dando hace tiempo”, dijo. En el otro caso, un árbitro recibió un violento cabezazo en el encuentro que disputaban Trocha y Club Mercedes.
Sánchez recordó ante Meridiano que a partir de lo sucedido en las categorías infanto-juveniles ya se había realizado una reunión con la presencia de los clubes y las autoridades de la Liga. “Hablamos dos horas y media en el Martín Rodríguez. Estuvo el secretario de Deportes (Martin Chino Silvestre), incluso; pareció ser una reunión productiva. Charlamos de los actos de violencia, de los técnicos; los clubes hablaron de la preparación de los árbitros. Y si bien todos se comprometieron a trabajar, los hechos de violencia volvieron a ocurrir”.
CÓMO ESTÁ HOY
“Ahora estoy recuperándome de la vista. Tengo problemas en el ojo derecho, una úlcera interna y cortes en los párpados superior e inferior, por dentro y por fuera. Fui medicado por la Dra. Escobar, que me atendió el domingo en su consultorio. La llamé de urgencia porque después de haber estado en observación en el Hospital, el medico de guardia me derivó a una oculista y a un cirujano de cabeza y cuello”, relató el árbitro.
La inflamación en el ojo viene bajando lentamente y ese es un paso importante para que se le puedan realizar nuevos estudios de control. “No estoy durmiendo bien, la verdad. Me duele un poco y además, cada cuatro horas me tengo que colocar gotas. Lo que más quiero es que no me quede ninguna secuela”, sostuvo.
En su tercera visita a la oculista, la profesional le comentó que “el ojo está bastante complicado. Fue muy fuerte el golpe, hay que esperar a ver cómo evoluciona. Espero que no me queden secuelas porque me va a complicar en mi trabajo personal. Ahora mismo no estoy yendo a trabajar”, se lamentó.
“Hay gente que dice que los árbitros generan violencia. Yo no lo ví nunca. Nunca un árbitro agredió físicamente a un jugador. Nada justifica este tipo de actos de violencia. Esto no debe pasar. Todos queremos llegar a casa y no tener que explicar que nos pegaron, contar lo que nos pasó”. Sánchez pidió además que las sanciones no se apliquen “al 50 por ciento. Porque acá, cuando te tienen que dar tres fechas, te dan una”, se quejó.
¿SIGA, SIGA?
Además de la gravedad del daño físico contra Sánchez, resulta muy serio y hasta insólito que la próxima fecha de la Primera División, con la intervención de Holanda, vaya a disputarse con normalidad el próximo sábado. Ayer mismo hubo partidos de la Liga. Mientras tanto, el Tribunal de Disciplina espera que el club del técnico agresor haga su descargo.
