Declararon la quiebra de La Suipachense y peligran 140 puestos de trabajo

El cierre de la empresa láctea lo ordenó un juzgado de Mercedes, que dispuso la liquidación de su patrimonio. “Hoy en día el pueblo, Suipacha, se está desangrando”, denunciaron.

 

 

Cristian Fenoglio, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), le contó a Radio Meridiano que la situación de la firma era difícil desde hace tiempo. “La planta estaba concursada hace años y, además de no cumplir con el concurso de acreedores, se generó una deuda posconcursal que obligó a cesar prácticamente la producción. Nosotros ya veíamos que la quiebra iba a suceder porque la empresa no cumplió con los plazos para pagarle a los acreedores y un aparentemente plan de reactivación terminó siendo inviable”.

Desde el gremio le ponen fichas ahora a un eventual salvataje de la compañía, ya sea en manos de sus trabajadores o “encontrando a alguien que quiera invertir en la fábrica”, sostuvo el dirigente. “Si a la empresa vos le ponés producción se vende sola. La marca es muy reconocida, hace años que los venezolanos (sus actuales propietarios) la vienen golpeando y aún en la adversidad se seguía vendiendo. No hay un problema de venta sino totalmente administrativo”.

Fenoglio le quitó peso a la situación actual del país como causante de la debacle de La Suipachense. “El mismo grupo Maralac era dueño de otra empresa, Alimentos Refrigerados SA (ARSA), con plantas en Córdoba y en el partido de Lincoln, que quebró la semana pasada. Con la diferencia de que allá fue todo más rápido”, dijo  “Es un grupo que prácticamente se dedica a eso: hacen un vaciamiento, endeudan y no le pagan a nadie”.

Aunque desde el gremio no han hecho un cálculo preciso de la cantidad de gente afectada por la quiebra, Fenoglio aseguró que “hoy en día el pueblo, Suipacha, se está desangrando”. La quiebra afecta, además de a los obreros, a transportistas, proveedores y a la economía toda de la región.

Hace 84 días que los trabajadores se encuentran realizando un acampe frente a la planta para evitar que los dueños retiren las maquinarias. Desde junio no cobran sus salarios. “Nosotros vamos a seguir cuidando la fábrica para que nadie se meta, y mientras tanto esperamos que aparezca alguien que quiera sacar La Suipachense adelante. En 48 horas la planta se puede poner en funcionamiento nuevamente”. Se producen allí leche en polvo y en sachet, queso crema, yogur, flanes. No dulce de leche.

Si bien desde Atilra iniciaron gestiones con posibles inversores que podrían asumir la administración de La Suipachense, el secretario general prefirió no dar nombre “para no generarles falsas expectativas a los trabajadores”.