Alerta por la fumigación con agroquímicos en las vías

Apenas 24 horas después de conmemorado el Día Mundial del No Uso de Plaguicidas, el exsecretario de Ambiente municipal Juan Cruz Mendía detectó la presencia de personal contratado por Trenes Argentinos utilizando glifosato para desmalezar.

 

 

 

“En un herbicida”, dijo Mendía que le respondieron los tres obreros cuando les llamó la atención sobre la toxicidad del producto que utilizan. “Hay que ver eso, porque a veces las palabritas engañan. Uno puede decir que es un herbicida y piensa que sólo mata a las plantas, cuando no es realmente así. Cualquier químico producido por el hombre que se le tire a una planta es absorbido por el suelo, después pasa al agua y de eso se alimentan los animales”, denunció. La cadena de la naturaleza termina, claro, en las personas.

La fumigación con agroquímicos fue detectada por el exfuncionario en la calle 153 y vías del San Martín y Sarmiento. “Vi a los muchachos que estaban empezando con la tarea. Uno ya estaba vestido. Me bajé de la camioneta mucho más tranquilo que otras veces, me acerqué y les dije que eso no se puede hacer. Incluso les nombré la ordenanza que lo impide, la N° 6998, de acá de Mercedes, de 2016, que prohibe utilizar agroquímicos en las vías, y menos aún donde vive gente”.

Mendía dijo entender que es “más fácil tirar veneno que cortar el pasto, porque tenés que usar la desmalezadora y venir una vez, y otra vez, y otra vez. Vos, en cambio, tirás el veneno y no venís por mucho tiempo. Por eso para las empresas es más económico tirar veneno que cortar el pasto muchas veces. Lo mismo cuando tienen que podar”.

“Pero claro, la empresa se ahorra tiempo y trabajo, y la gente qué. Y las plantas, los animales, el agua, el aire…¿qué? Eso nadie lo ve”.

TRAGEDIA DE BOPHAL

El 3 de diciembre, Día del No Uso de Plaguicidas, se conmemora a las víctimas de la tragedia de Bophal. En 1984, en ese lugar de la India, 16.000 personas perdieron la vida y 500.000 se vieron afectadas por un escape de gas tóxico en una planta de producción de plaguicidas. Al día de hoy se calcula que hubo 25.000 muertes asociadas a este hecho.

Estas secuelas, analizó Mendía, dan la pauta de la persistencia de la presencia de químicos en el ambiente. “Esto no se termina cuando lo tirás, mata la planta y se acabó. ¡No! Hay una cadena alimentaria que se ve afectada, está estudiado. Por más que uno no quiera y le parezca que no, sí. Siempre la afectada es la gente”.

Naturalmente, el exsecretario reconoció que es difícil controlar el uso de agroquímicos en lugares alejados. “Fijate que yo armé un alboroto ahí y ellos juntaron las cosas y se fueron. Pero se fueron más adelante, más cerca de la ciudad, a seguir fumigando. Si lo que utilizan no fuera tóxico y cancerígeno, ¿para que se cubren de pies a cabeza cuando van a fumigar? Lo pondrían en ojotas”.