Otra camioneta incendiada en la zona rural alimenta las sospechas

Se ha convertido en una costumbre que vehículos de distinto porte tomen fuego en zonas alejadas del casco urbano. Los bomberos deslizaron que podría tratarse de una modalidad para estafar a las compañías de seguros.

 

 

Esta vez, una camioneta de la marca Ford modelo Escape, dominio DSZ321, resultó incendiada en la bajada Almeyra, en cercanías de la Estancia Alameda. El hecho se produjo el lunes por la tarde. El llamado a las autoridades de la Secretaría de Seguridad se produjo a las 18.13 hs y se trasladó hasta el lugar el móvil 19 de la patrulla comunal. También asistió una dotación de los Bomberos Voluntarios de Mercedes a cargo de Pablo Marcori.

La camioneta estaba al mando de un hombre de apellido Garimberti, que no sufrió heridas. Sólo hubo que lamentar los daños materiales.

Días atrás, en diálogo con Radio Meridiano, el segundo jefe del Cuerpo Activo de Bomberos, Alejandro Mazza, dijo que, si bien no hay certezas, “todo indica que algo raro hay”, dando a entender que la quema de vehículos podría tratarse de hechos intencionales para cobrar el seguro. Sobre todo porque muchos de los incendios se producen en zonas rurales, “en caminos donde no anda mucha gente, y mayormente de noche. Es medio raro cómo se está dando todo”, reconoció.

No obstante, los bomberos no realizan pericias sobre los vehículos siniestrados. Su labor se limita a emitir un informe que luego el propietario debe presentar ante la compañía aseguradora. Esto, en el caso de que no haya habido personas lesionadas. Si las hay interviene la Policía.

Los seguros prácticamente no se hacen cargo del destino final de los autos incendiados. Les basta con recibir fotos de cómo quedó tras el incendio. Esto llevó a Mazza a decir que “la Ruta 41 ya parece un cementerio de autos, ves las banquinas llenas de vehículos quemados. Algunos van y les sacan lo poco que les sirve, y las carcazas queda ahí, desmanteladas”.