“La ruta 5 es la ruta de la muerte, no va a haber mejoras y se van a agregar peajes”

A la espera de la apertura de las licitaciones para la segunda etapa de la ruta 5, que se prorrogó al 23 de febrero, desde el sindicato Sindicato Único de Trabajadores de Peajes y Afines (SUTPA) temen por la continuidad de los 100 trabajadores del peaje de Olivera: “acá la situación es que quieren dejar a los trabajadores en la calle”. Además no creen que se hagan más que “tapar algunos baches, se va a pintar y no mucho más que eso y se van a agregar peajes”.

 

El Secretario del sindicado, Cristian Leiva, explicó que hasta lo que ellos saben la nueva empresa seguiría operando con el peaje en el mismo lugar que se encuentra pero “no tenemos las garantías de que quiera seguir trabajando con la misma cantidad de cabinas” y “va a haber quita de servicios para los usuarios lo que nos preocupa porque se quitarían muchísimos puestos de trabajo”.

Leiva explicó que van a pasar a ser 5 las cabinas de peaje en el corredor y que la quita de servicios para los usuarios se va a traducir en menos móviles de seguridad vial y grúas según el pliego y agregó “va a ser una alcancía” para la empresa. En principio no va a haber obras, no va a haber ampliación, no está previsto doble mano ni nuevas autovías ni rotondas, lo único que va a haber con la nueva empresa es mantenimiento de la calzada y temen por la cantidad de siniestros que se registren en el corredor, contó. “Es un retroceso para la gente porque sería quitar servicios y aumentar tarifas, no cierra por ningún lado para los usuarios”. Se espera una nueva suba antes del cambio de concesión.

Para diciembre de este año se estima que todos los peajes pasarían a ser de flujo rápido, es decir sin barreras, pero al respecto, el sindicalista expresó que “la Argentina no está preparada para el free flow y mucho menos para nosotros que somos del interior porque el Telepase no está en todos los usuarios. Y la verdad que los accidentes no son en las filas de los peajes, los accidentes son en otros lugares donde la ruta está destruida. La mayoría de los accidentes son por esquivar un pozo o por el ahuellamiento que hay”.

Por la continuidad del centenar de puestos de trabajos del peaje de Olivera, Leiva espera que no suceda lo mismo que en Ruta 2 y 14 con Caminos del Río Uruguay cuando la empresa presentó la quiebra y dejó casi 300 trabajadores en la calle. Ahora con la nueva empresa pudieron reincorporar a 116 compañeros y buscan alcanzar a todos lo que se quedaron sin ocupación. “Acá no debería pasar que la gente se quede sin laburo sino de darle continuidad laboral a los trabajadores”.