Tristeza: cerró definitivamente La Suipachense
Unos 140 trabajadores quedaron sin trabajo luego de intentar sostener la firma en actividad una vez declarada la quiebra.
Hace más de 70 años que la usina láctea se hallaba en pleno funcionamiento en la vecina localidad de Suipacha, aunque dejó de producir meses atrás, mientras los trabajadores habían dejado de cobrar sus salarios y crecía la incertidumbre sobre la continuidad. Los sucesivos intentos de reactivación no llegaron a buen puerto, lo que determinó el cese total de las operaciones.
El tramo final de la crisis había comenzado en septiembre, cuando la empresa desvinculó a nueve empleados administrativos y anticipó que otros 60 estaban a punto de perder sus puestos laborales. Fue entonces cuando la planta cesó la producción y los trabajadores empezaron a movilizarse (en Suipacha pero también ante los tribunales de Mercedes) sin resultados positivos.
Se descuenta que el impacto económico y social será alto en la comunidad local y en Chivilcoy, en un contexto general de falta de empleo en diversos sectores.
La quiebra y el cierre definitivo habían sido decretados en diciembre por la Justicia, cuando ya la planta productiva llevaba tres meses paralizada. Lo resolvió el Juzgado en lo Civil y Comercial de Mercedes tras constatar el incumplimiento del acuerdo preventivo que la compañía había firmado con sus acreedores. Para entonces, La Suipachense acumulaba deudas millonarias.
En aquel momento, los sindicatos denunciaron también atrasos salariales y falta de aportes, mientras que los tradicionales productos de la marca, y otros que fabricaban para terceros, dejaban de subir a los camiones de distribución.
