Denuncian contaminación en la zona del Arroyito de Oro

Incluso acceder hasta ese paraje es sumergirse en un gran foco de contaminación. Al tomar por una calle paralela al río, desde la Ruta 41 y hasta alcanzar el Puente del Cañón, lo primero que se observan son microbasurales. Lo que sigue no es mucho mejor.

 

 

En los sectores donde se acumulan desperdicios se pueden encontrar desde un sillón familiar hasta juguetes plásticos de niños, mezclados con latas, bolsas de residuos, etc. El camino, muy angosto y tapado parcialmente por la vegetación, seguramente no permite el acceso a un camión de la recolección.

El Puente del Cañon ha sido mejorado con tierra. Ya no se observa un agujero que había denunciado Radio Meridiano tres años atrás. Las barandas no son firmes y la seguridad no es mucha, vale decirlo. Su reparación está contemplada dentro del plan de obras previstas para el río Luján.

Siguiendo por la misma calle se llega al Monumento al Cañón, completamente oculto, comido también por la vegetación. Ya más arriba, Gendarmería Nacional, el campo El Lucero y el puente que cruza el Arroyito de Oro. Este domingo había allí gente pescando en una tarde soleada. Sin embargo, el arroyo mostraba una capa densa de desechos sobre la superficie.

“A primera vista parece mugre, una capa aceitosa depositada sobre el agua”, describió el cuadro la periodista de Meridiano Lucía Florella. Muy cerca de allí se ubica la planta depuradora municipal, pero una primera consulta con profesionales permite descartar que se trate de desechos de esa característica.

En cambio, podrían ser desechos de empresas avícolas, criaderos de pollo que funcionan cerca de ese lugar. La situación ya fue denunciada ante la Dirección de Ambiente comunal.

Hoy que el arroyo tiene un buen caudal de agua, a diferencia de los tiempos de sequía que afrontó hace unos años, la situación preocupa pero por otro motivo.