¿Arbol o caño?: un dilema que se repite en distintos puntos de la ciudad

Las raíces añosas siguen dañando tuberías que son esenciales para brindar servicios como el de agua potable. Las cuadrillas municipales se enfrentan, entonces, a la disyuntiva de reparar y salvar las cañerías, o respetar las plantas que algunos vecinos piden defender.

 

 

Este viernes se dió el caso de una avería en un caño maestro de agua que atraviesa la intersección de 18 y 31, en pleno centro de la ciudad. La tubería dañada pasa justo por debajo de un árbol enorme, de esos que caracterizan a Mercedes, y los obreros municipales tuvieron que tomar la decisión de removerlo.

¿Los frentistas se avienen a este tipo de soluciones cuando hay que retirar un ejemplar?, le preguntó Juan Carlos Schifini, movilero de Radio Meridiano, a uno de los trabajadores municipales presentes en el lugar. “Yyyyy…Algunos se oponen, pero nuestro trabajo es arreglar la pérdida y ellos no pueden determinar si sacamos o no el árbol que provocó el problema. Nuestra prioridad es restablecer el servicio, y el vecino no puede impedirlo”.

“El problema acá (en 18 y 31) es grave, porque el árbol dañó la cañería maestra. Todavía estamos tratando de llegar a la rotura, pero para eso antes necesitamos retirar el árbol. Es un ejemplar viejísimo, con unas raíces enormes, que incluso levantaron toda la vereda”, contó el operario. “Muchas veces nosostros mismos tratamos de salvar los árboles, pero cuando no se puede, no tenemos otra solución”.

 

MALA UBICACIÓN 

En el caso de 18 y 31, dijo el hombre, “el caño pasa justo por el medio del árbol. Si pasara un poco más al costado lo salvaríamos, pero así no podemos”. ¿Y por qué es que ocurre esto?, le preguntó Schifini. “Se ve que pasó la cañería del agua primero, y cuando plantaron el árbol no sabían que estaba eso ahí abajo. En la zona céntrica, la mayoría de las cañerías pasan por debajo de los árboles” 

La cuadrilla comenzó a trabajar a las siete de la mañana y cerca de las 11 todavía no habían podido alcanzar el lugar de la avería. La búsqueda de una solución obligó a levantar la vereda, romper el cordón y una parte del pavimento para lograr obturar la pérdida.