¿Cómo cuidar el corazón en días de grandes emociones?
El tránsito del Seleccionado nacional por el Mundial 2026 ha puesto a prueba los nervios de millones de argentinos. ¿Qué precauciones tomar ante la final del próximo domingo?
En el Reino Unido se realizaron ocho estudios luego del encuentro entre la Argentina e Inglaterra en el Mundial 98, cuyas conclusiones fueron publicadas en revistas médicas muy prestigiosas. Después de aquel partido que ganó nuestro país por penales se incrementaron en un 25 por ciento los infartos en ese país.
“Es tanto el estrés, uno se pone tan nervioso, que los pacientes con predisposición a la presión alta o con otros factores de riesgo pueden sufrir accidente cardiovasculares como infartos o ACV”, relató el cardiólogo Javier Sirri en comunicación con Radio Meridiano.
El profesional dijo haber conversado recientemente con un colega del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ITBA), quien le comentó luego de uno de los electrizantes partidos de la Argentina en este Mundial recibieron hasta cuatro personas infartadas a causa de los nervios y la emoción vivida. “Lamentablemente, es algo normal en pacientes que no se cuidan. Mi recomendación es controlarse la presión arterial más seguido y cuidarse con la alimentación, con la sal especialmente. La emoción y los nervios no se pueden evitar, pero hay que tratar de bajar el riesgo lo maximo posible”.
Siri observó también que ha recibido varios pacientes que ya vienen tomando medicación y aún así sufren picos de presión. “Por algo se la llama ‘el gran enemigo silencioso’. La presión alta no da síntomas porque uno se acostumbra a funcionar así. Al uno sentirse bien, no se controla y ahí viene el problema. Por eso una de las recomendaciones más importantes es controlarse para ver qué valores vienen manejando”.
A esto le sumó el cardiólogo la prescripción de no fumar, bajar al mínimo el consumo de alcohol y sal, y no saltearse la medicación, un error muy extendido en este tiempo en que los antihipertensivos resultan verdaderamente costosos para el bolsillo promedio.
“El tema de la picadita previa, con un salamito, con pan, es algo que ya nos predispone mal ante lo que pueda llegar a venir después”. En ese sentido, el médico recomendó comer después del partido, una vez superados los momentos de mayor tensión, y no antes, cuando uno tiene toda la ansiedad encima.
