Polémica con la cancha de la Liga: “El problema fue la sal del agua”
El partido entre Mercedes y Estrella del Sur disputado la semana pasada bajo el agua y con el campo de juego inundado abrió interrogantes sobre los trabajos que se han venido haciendo desde hace meses para mejorar el césped.
Marcelo Mansilla, vicepresidente de la Liga, reconoció al aire de Radio Meridiano que “el resembrado de pasto no dió los frutos que esperábamos ya que se detectó en ciertos sectores de la cancha que, al encender el riesgo, se esparcía agua con demasiada sal, lo que impidió que crezcan las semillas que se implantaron”.
Es por eso que la semana pasada debió hacerse una nueva perforación, “muchos más profunda, para averiguar si a mayor profundidad encontramos agua que no contenga tanta sal para seguir adelante con las obras”.
¿Y sí así no fuera? Mansilla admitió, dolido, que si no se encuentra un agua menos salada “no tenemos muchas más alternativas para mejorar el estado de la cancha”. Entre las razones de este problema señaló la profundidad de la perforación existente y la cercanía del estadio con el río Luján. La perforación existente llegaba a los 40 metros de profundidad y ahora se la llevó al doble, 80 metros, en un intento por hallar agua más dulce.
El dirigente observó que “en algunos sectores las semillas prendieron bien, pero en otros donde evidentemente se acumulaba mucha más sal no hubo forma de que prendan, e incluso empeoró” el estado en el que se encontraba el campo de juego.
Sí la nueva perforación de agua da el resultado esperado, la Liga Mercedina debería adquirir nuevamente bolsas de la misma variedad de semillas para resembrar en los lugares más complicados.
RESEMBRADO
Mansilla lamentó que, ni quienes hicieron la perforación original ni el ingeniero contratado ahora para ocuparse del resembrado, se percataron de que la salinidad del agua podía ser la raíz del problema. No obstante, la gente que fue traída el año pasado para hallar una solución “se ha hecho cargo” y se encuentra a la espera de que finalice la nueva perforación para iniciar el resembrado.
¿Deberán suspender nuevamente las actividades para emprender esta nueva obra?, le preguntaron. A lo que Mansilla respondió que “no está establecido todavía, pero creo que el resembrado no nos obligaría a tener tanto tiempo la cancha parada”. En el verano, el campo de juego estuvo parado un mes por las obras, y luego, producto de una protesta, se perdió otro mes de actividades. La lluvia de las últimas semanas no ha hecho más que complicar el cronograma de finalización del torneo Apertura.
