Martilleros en alerta por el intento oficial de desregulación el sector
Si bien advierten que lo suyo no es una defensa corporativa, consideran necesario poner sobre el tapete una discusión de vieja data y alcances insospechados.
“Si algo no tiene el ministro Sturzenegger es originalidad”, dijo al aire de Radio Meridiano el mercedino Luis Colao, presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de la Provincia de Buenos Aires, al referirse a los planes del titular de la cartera de Desregulación para su rubro. “El decreto 2484, del entonces ministro Domingo Cavallo, del 30 de octubre de 1991, durante la presidencia de Carlos Menem, contaba lo mismo que ahora. No es ni moderno, ni original, ni nada”.
En el caso de que las intenciones del Gobierno actual prosperen, Colao advierte que “el problema no lo vamos a tener los profesionales sino la sociedad toda, y sobre todo, montada esta desprotección que se produciría, sobre una falacia y un desconocimiento total sobre la actividad”.
EN CIERNES
Con todo, el martillero reconoció que “el proyecto de ley todavía no entró al Congreso, pero nos estamos manejando sobre supuestos papers que andan dando vuelta”. El proyecto en ciernes no tocaría la figura del martillero pero sí la del corredor inmobiliario y la de los corredores de bolsas, de cereales y otros. Para ser profesional de esa actividad, en el futuro no se requeriría ningún tipo de conocimiento específico más que un título secundario. “Lo que sería un total despropósito”, bramó Colao.
“¿Dónde queda con eso la seguridad jurídica? ¿Cómo alguien confiaría en una persona sin ninguna capacitación ni estudio? Es un disparate en sí mismo. Y más aún en nuestro caso, donde la gente nos busca de manera voluntaria, no es obligatoria nuestra participación para poder concretar una operación inmobiliaria. La persona nos busca porque tiene la necesidad de contar con una asistencia profesional. Entonces, no se puede desregular lo que ya está desregulado”.
Por eso es que los martilleros están en alerta, “vigilantes, en contacto con nuestros equipos técnicos, trabajando en algo que nos preocupa porque puede provocar que la sociedad quede desprotegida y las estafas pasen a ser moneda corriente”.
Según Colao, el argumento de las autoridades de querer facilitar el acceso a las operaciones inmobiliarias no tiene sustento. Y, de hecho, refiere al caso de Mercedes, donde la inmobiliarias han proliferado aun sin la nueva ley. El promedio actual a nivel país es de una inmobiliaria cada 1.000 habitantes, cuando dos décadas atrás había una cada 2.000 personas. “Muchos jóvenes la han tomado como primera actividad profesional, y el desarrollo que está teniendo es interesante”, ponderó.
La clave, dijo, es “encontrar un nicho de desarrollo y apuntar a la profesionalización, porque si todos hacemos lo mismo al mismo tiempo, la cosa se va a poner complicada”.
Más que querer desregular de prepo la profesión, el martillero considera que el Gobierno debería discutir las líneas de crédito (“que no existen”), para las que -cree- “hacen falta diálogo y contención del Estado”.
Según un relevamiento del año pasado del Colegio de Martilleros bonaerense, se requerían 75 meses de un salario promedio para la adquisición de una vivienda tipo. Con 60 y algo de meses, Mercedes se ubicaba un 10 por ciento por debajo de la media de la Provincia.
