Con el foco puesto en los factores de riesgo
En el Día Mundial del Corazón, el cardiólogo Javier Siri recordó que se trata de una fecha instituida para recordar lo importante de la prevención de las enfermedades cardiovasculares.
El especialista llamó a la población a modificar o corregir rutinas para atenuar las posibilidades de surgir infartos o ACV. “Hay que cuidar el corazón”, resaltó Siri. “Desde ya que es difícil bajar la tensión diaria con todos los problemas económicos y no económicos que nos afectan, pero hay que achicar el riesgo tratando de hacer actividad física, moviéndonos todo lo posible. Eso ayuda muchísimo, junto con una alimentación saludable. Esas dos cosas son fundamentales para empezar a cuidar las arterias y el corazón”, puntualizó.
Entre los alimentos más dañinos para el sistema cardíaco el profesional señaló los alimentos ultraprocesados, que “cada vez más tienen presencia de azúcar y de fructosa. Eso genera un vicio, un hábito que nos hace querer comerlos más seguido”. Junto con eso, los alimentos con exceso de sal. “Muchos de los productos que compramos en los supermercados son absolutamente perjudiciales”, insistió.
La dieta debe ser balanceada, con más presencia de frutas y verduras, pescado, carne vacuna y pollo. ‘”Hay que volver a la costumbre de las cosas básicas que comían nuestros padres o abuelos. Siempre son preferibles las comidas caseras”.
En cuanto a las patologías que más recurrentemente se ven en el consultorio, Siri mencionó los ACV, “a los que siempre se llega tarde, porque cuando la persona viene a verme ya tuvo el episodio. Ahí falló la prevención”. Para ello volvió a enumerar las posibles previsiones: tener la tensión arterial lo más baja posible, acentuar la actividad física y comer de forma saludable.
HEREDITARIO
¿La hipertensión y las enfermedades cardiovasculares tienen un factor hereditario?, le preguntaron al medico en Radio Meridiano. Y respondió que sí en ambos casos. Lo que no quiere decir, a pesar del componente hereditario, no se puede mantener a raya los problemas graves o desarrollar patologías más tarde en su vida.
“La herencia y el paso de la edad son cosas que no se pueden modificar, pero sí la alimentación, la actividad física y la periodicidad de los controles médicos”, subrayó. “Salir a caminar tres o cuatro veces por semana, media hora por día, ayuda a bajar la tensión nerviosa y hasta nos mejora en lo anímico y psicológico”.
Siri recomendar controlar el corazón cada cuatro y seis meses, según la edad, y la tensión arterial con más frecuencia, “porque la mayoría de la gente vive con presión alta y no lo sabe”.
