Investigan el origen del olor nauseabundo que inunda la calle 15

Una cuadrilla municipal munida de equipos especiales debió ingresar en el desagüe pluvial que recorre la zona. Detectó, en principio, una serie de pérdidas de “caños principales” de cloacas sobre esa cañería, por lo que se iniciaron trabajos a la altura del cruce de la 13 con la 34.

 

 

El Sr. Romero, al frente del grupo de trabajadores del Municipio, explicó que las fugas cloacales habían socavado el hormigón dejando un hueco debajo del pavimento, por donde pasan también caños de provisión de agua. Para “no tener que dejar sin agua a media ciudad mientras se hacen las reparaciones necesarias”, la cuadrilla abrió cuatro “baches” (uno de ellos ya obturado el miércoles) por donde poder ingresar tosca para rellenar el faltante.

Las tareas comenzaron hace quince días, “por partes, para no tener que interrumpir la circulación en la zona”. La lluvia provocó ciertas demoras en los trabajos, e incluso el hundimiento de un vehículo en un pozo, pero al día de hoy todo está encaminado. Este jueves, el tránsito permanecía habilitado sobre la 34 pero no en la calle 13, donde el desvío se hacía de manera obligada desde la 36.

“La tosca cede, lamentablemente -le explicó Romero a Radio Meridiano-. Estuvimos apisonándola, pero hay que hacerlo de forma leve porque debajo hay caños de fibra que llevan el agua. Tuvimos que avanzar a pala. Entraron tres camiones de tosca debajo del asfalto. ¡Imaginate el socavón que había! Ahora resta poner tapones en los by pass que dejamos abiertos para poder trabajar”. La colocación de esos tapones obliga a que los municipales vuelvan a ingresar al desagüe pluvial con equipos especiales para finalmente obturar las aberturas desde adentro. Recién ahí la obra quedará finalizada.

“Es un trabajo riesgoso pero gracias a Dios y a la Virgen hasta el momento no hemos tenido ningún problema, y a los vecinos les estamos llevando soluciones concretas”, dijo el capataz. La intervención en este problema había comenzado ya días atrás en la intersección de 13 y 32, donde se llevó a cabo otra obra asociada, que también se había hecho evidente por el mal olor que percibían los vecinos de esa barriada.

Romero les pidió paciencia a los mercedinos. Cree que el problema de los “aromas desagradables” en distintos puntos de la ciudad responde a la puesta a punto de la nueva planta de bombeo cloacal inaugurada recientemente. “Nos estamos ocupando. Y cumpliendo con lo que nos piden los que saben: de un trabajo a la vez y solucionándolo”.