Asistió a la guardia del Dubarry a las diez de la mañana; la atendieron a las seis de la tarde
Johana Soledad Sanabria relató al aire de Radio Meridiano la situación vivida el lunes en el principal centro de salud de nuestra ciudad.
A primera hora del día, cuando llevaba a su hijo a la escuela, la vecina de Mercedes fue mordida por un perro. “Me dirigí al Hospital, adonde llegué a las 10.30 hs, y ya la atención era muy lenta. Tardaban una hora entre una persona y otra, y la gente empezaba a impacientarse. A las 13.15 ya no pude esperar más y me fui. Volví a las 17.30, preocupada de ser atendida por el tema de la rabia. En ese momento ya había gente golpeando puertas, muy inquieta”.
Reparó particularmente en el caso de “un hombre que estaba esperando desde la una de la tarde, cansado ya de no ser atendido”. Para peor, agregó, “no se aguantaba el calor que hacía ahí adentro, un tufo terrible. Un señor estaba con un ACV y lo tenían que retirar de a ratos porque no se podía respirar del calor que hacía”, relató la mujer en el programa ‘Comunicación y vida”.
“Ya desesperada, la gente empezó a pedir atención, que es lo que corresponde. Recién a las seis de la tarde la puerta del médico clínico se abrió mágicamente y fui atendida. Entiendo que el resto de la gente también, aunque habrá tenido que esperar un poco más”, dijo Sanabria.
Esto, porque la mujer conservaba el turno de la mañana por el que no había sido llamada oportunamente, de manera que la atención que le brindaron a las 18 hs correspondía a su llegada a la guardia a las 10.30 hs. “Se armó un revuelto, incluso, porque algunos pacientes me habían visto llegar recién y ya me llamaron, desconociendo que ya había estado esperando antes, varias horas”.
El problema, amplió, “es siempre en la guardia de adultos. Si vos mirás, en Pediatría los chicos llegan y ahí nomás los llaman. Por eso no se entiende por qué tanta demora con los adultos. Encima, no informan nada. Porque puede haber una emergencia y eso demorar el resto de la atención, pero alguien debería comunicarlo”.
SIN ATENCIÓN
Algo incrédula, Lucía Florella le repreguntó a la denunciante sobre los tiempos exactos de la atención. Entonces Sanabria confirmó: “Evidentemente, desde la una de la tarde no había habido más atención porque la pantalla estaba congelada como cuando yo me fui, con todos los nombres. Por eso, como no se había actualizado, cuando la doctora empezó a llamar a las seis de la tarde, llamó a todos los que figuraban desde la mañana. Y entre ellos estaba yo”.
Sanabria se encuentra bien de salud y pareciera no reclamar por su situación en particular, “pero esto no puede repetirse -remarcó-. ¿Cómo un hombre va a estar esperando desde la una de la tarde y que la puerta del médico recién se abra a las 18? La atención del Hospital en general es buena -matizó-, pero falla la guardia de adultos”.
