Denuncian demoras de hasta cinco horas en la guardia del Hospital Dubarry
Este lunes, particularmente, la espera para ser atendido presentó severas complicaciones, tanto en horario matutino como por la tarde.
La linea de oyentes de Radio Meridiano ha venido recibiendo reclamos en este sentido en el último tiempo, pero esta vez la denuncia fue muy precisa y con nombre y apellido. Johana Soledad Sanabria envió un mensaje escrito a la emisora, que Lucía Florella difundió en su programa ‘Comunicación y vida”.
En la nota se señala: “Quiero hacer público mi reclamo por la situación que se vive en la guardia de adultos del Hospital, porque lo que me tocó vivir ayer (por el lunes) es realmente indignante. Me presenté a las 10.30 de la mañana porque había sufrido la mordedura de un perro y necesitaba recibir atención médica. Estuve esperando hasta las 13.15 hs y, durante todo ese tiempo la atención avanzó a un ritmo desesperadamente lento, llegando a pasar aproximadamente una hora entre paciente y paciente. Ante semejante demora, no pude continuar esperando y decidí retirarme”.
“Volví a las 17.30, pensando que la situación podría haber mejorado, pero me encontré exactamente lo mismo. Ya había personas golpeando la puerta para pedir atención. Cuando consulté en triage me dijeron que tuviera paciencia porque las demoras continuaban igual que a la mañana”.
A esto le añadió la vecina que “la espera no era el único problema. La guardia parecía una pecera: los vidrios recibían el sol de manera directa, hacía muchísimo calor, los aires acondicionados estaban apagados y la gente no sabía dónde ubicarse para esperar. Era prácticamente imposible permanecer allí”.
Según Sanabria, “había personas esperando desde las 13 y recién alrededor de las 18 hs se abrió la puerta del consultorio del médico clínico. ¡Cinco horas de espera! ¿Cómo puede ser que una persona tenga que pasar por semejante situación para recibir atención médica?” En este sentido, mencionó el caso particular de “un señor que, según lo que se comentaba, estaba atravesando un ACV y su esposa tuvo que sacarlo afuera porque el calor que hacía dentro de la guardia era insoportable”.
“Entendemos perfectamente que existen prioridades médicas y que una emergencia debe ser atendida antes que otra. Nadie está cuestionando eso. Lo que estamos reclamando es que haya personal suficiente, organización, condiciones dignas de espera y, fundamentalmente, atención médica. No estamos pidiendo lujos, estamos pidiendo atención. No puede ser que las personas tengan que pasar horas esperando, soportando el calor, sin información clara y sin saber cuánto más tendrán que esperar”, lamentó.
“Detrás de cada persona que está sentada en esa guardia hay alguien que tiene dolor, que se siente mal, que está preocupado o que necesita una respuesta. Ojalá las autoridades del hospital escuchen este reclamo y tomen medidas. Porque no se trata solamente de lo que me pasó a mí, sino de una situación que merece ser revisada con urgencia”.
