“NO HAY ALIMENTOS SANOS CON SUELOS ENFERMOS”, Eduardo Cerdá Dir Nacional de Agroecología
Eduardo Cerdá, Director Nacional de Agroecología, visita Mercedes y nos deja algunas reflexiones antes de participar en la mesa local donde tratarán consultas, propuestas y problemáticas sobre el área que busca reducir el consumo de agroquímicos y contar con un suelos y alimentos sanos.
Hoy, en Mercedes, se desarrolla la mesa local por la agroecología y recibe a Eduardo Cerdá. El ingeniero agrónomo especializado en la temática, visita la ciudad en su función de Director Nacional de agroecología. La cartera es la primera en su tipo a nivel nacional y una de las pocas a nivel continental, depende del Ministerio de Ganadería y Pesca y se ubica dentro de la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía. Su creación se da en función de poder crear políticas que promulguen y generen nuevas formas de trabajo agrónomo.
Cerdá, con más de 30 años de carrera, es quien está a cargo de este área que hoy visita Mercedes para encontrarse con vecinos que estén trabajando con este método con el fin de poder conocer las problemáticas de la zona, necesidades y demás cuestiones que ayuden y acompañen a una mejor forma de producir.
Desde la década del 90 al día de hoy, el uso de agroquímicos en nuestros suelos aumentó en 465 millones de litros. Esto sin haberse percibido mayor cantidad de áreas sembradas. Diferentes estudios han determinado que existen rasgos agroquímicos en las nubes, además de los ya tristemente famosos alimentos sin sabor ni nutrientes, cosechados bajo el método de agronomía industrial. Éste modelo de producción que, además de contaminar, generar diversas enfermedades y provocar diferentes problemáticas ambientales, tampoco resulta desde un aspecto económico. Ni al productor le resulta más económico producir, ni al consumidor comprar. Como si eso fuera poco, el gasto anual en agroquímicos a nivel nacional ronda los usd 2800 millones, de los cuales el 80% son importados.
El director de agroecología detalla: “en los últimos 25 años hemos perdido cerca de 100 mil productores. Aumentó el rendimiento por unidad, pero tiene muchos otros inconvenientes como la resistencia a la maleza. Los costos han aumentado mucho sin ser proporcionales al rendimiento.” Y sentencia: “La agroecología propone una forma de producir que tiene que ver también con el cuidado del medioambiente del productor de los espacios naturales, producir bien y con menos costos.”
Para Cerdá es necesario encontrar, junto con los productores que ya están trabajando sus tierras bajo este método “un plan que nos ayude a encontrar un modelo de agricultura que nos conviene a todos y un plan de reducción e incentivos para dejar de usar agroquímicos”.
Si bien en Argentina existen larga lista de productores, unidades de estudios universitarias, agrupaciones e incluso redes nacionales, para Cerdá es fundamental el convencimiento en la gente: “Un convencimiento no solo económico sino también de entender sobre los productos que se están usando, la dependencia que genera estos productos químicos, aumento de costos. Así como la alegría que también nos produce entender que trabajamos junto a la naturaleza, y no a expensas de ella.” En ese sentido, comenta “un gobierno tiene que entender a todas las áreas de la sociedad y está muy bueno que ahora también estemos presentes con otras formas de producir”. En ese aspecto, reflexiona: “El Ministerio entiende que la Agroecología tiene que ser una política de estado a mediano y largo plazo”, más allá de ser algo sumamente importante dentro de la agricultura familiar.
El Director de agroecología y además presidente de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (Renama), por último, reflexionó sobre la pandemia. Entre todos los cambios que produjo a nivel social, provocó que muchos pueblos vean la importancia de que los alimentos básicos de una localidad sean generados dentro de la misma comunidad. “Muchas familias y municipios pudieron entender lo importante de tener molinos, huertas, tambos, producciones de huevo y cerdos”. “Hoy la gente está entendiendo que, para estar sanos, hay que consumir alimentos sanos y no hay posibilidad de suelos enfermos y alimentos sanos”, finalizó.
