Debuta mañana el etiquetado frontal de alimentos

El rotulado de los productos presentes en las góndolas será progresivo y se completará recién en noviembre de 2023. Las etiquetas deberán advertir sobre exceso de azucares, grasas totales y saturadas, calorías y alto contenido de sodio.

 

 

En comunicación con Radio Meridiano, la médica mercedina María Guinot, quien se desempeña en el área de Salud Escolar en la ciudad de Buenos Aires, detalló que toda la información estará contenida en octógonos de color negro que no deberán ocupar menos del cinco por ciento de la superficie de la etiqueta.

En esta primera etapa deberán cumplir con la Ley 27.642 aquellas grandes empresas a las que no se les haya otorgado una prórroga por única vez de 180 días. Para las pymes, el plazo para la adecuación vence el 20 de enero de 2023. Pero recién para el 20 noviembre de 2023 todos los productos deberán tener los sellos en caso de que corresponda.

La Ley 27.642 fue sancionada el 26 de octubre de 2021 y el 23 de marzo pasado se publicó el decreto reglamentario 151/2022. “Se otorgaron prórrogas a unas 240 empresas que contemplan unos 11 mil productos, alrededor de un 3% del universo de los productos de tránsito federal”, informó en los últimos días Evangelina Macías, directora del Instituto Nacional de Alimentos (INAL) de la Anmat.

Guinot comentó que esta disposición responde a “las cifras alarmantes de sobrepeso que se están viendo a nivel mundial” y a las muertes provocadas por las llamadas ‘enfermedades crónicas no transmisibles’, como la diabetes y la hipertensión.

“En pediatría todavía existe la idea de que el niño gordito es sano”, lamentó la profesional, al tiempo que reveló que en el área de Salud Escolar que lidera, de un grupo de casi 12.000 niños y adolescentes el 55% sufre de sobrepeso y obesidad.

“El etiquetado frontal debe estimular una compra más saludable e inspirar a abrazar una vida más sana”, postuló. “Aunque una vida saludable no se construye sólo con la comida -aclaró-: está comprobado que una persona sentada mirando televisión durante mucho tiempo consume menos calorías que durmiendo o escribiendo”, dijo.