Llegaron los trips a Mercedes: cómo combatir la plaga del momento
Desde el fin de semana se observa una invasión de estos pequeños insectos como producto de la sequía y las altas temperaturas.
No pican pero al tomar contacto con la piel -atraídos por la sudoración- causan ardor y hasta pueden provocar alguna reacción alérgica. Pertenecen al orden de los Tisanópteros y son los mismos bichitos negros que invadieron el estadio de Vélez hace algunos días, cuando actuaba Ricky Martin, que después pasaron al conurbano y ahora se encuentran en zonas rurales.
“En estados larvales se los halla en las plantas, que es de donde se alimentan (soja, cannabis, etc.). Ya de adultos comen polen. El problema ahora es que al haber una menor oferta vegetal y una mayor temperatura en el ambiente se han trasladado a zonas pobladas y hubo un incremento en su tasa de reproducción; por eso se convirtieron en una plaga”, explicó el ingeniero agrónomo Marcelo Denapole en comunicación con Radio Meridiano.
A los trips se los confunde con los piojillos de paloma, pero distan de serlo. “Se sienten particularmente atraídos por los colores oscuros y en los campos se los suele ver en máquinas donde hay lubricación, ya que quedan pegados, como los jejenes”, amplió el profesional.
Una manera casera de combatirlos es colgando cintas azules embebidas en aceite, para que al acercarse queden adheridos. También sirve fumigar en zonas abiertas o de piletas con una mezcla de agua con jabón potásico o con vinagre. En el campo se los repele con una droga llamada Piretrina.
“En el último tiempo estamos viendo cambios muy importantes en el comportamiento de varias especies de insectos”, comentó Denapole. “Es un momento de muchos cambios de temperatura, con el río Luján y los arroyos afluentes casi secos. Esperemos que llueva pronto porque si llega el agua esto va a cambiar y los trips van a volver a sus lugares originales. Además, si disminuye la temperatura, la tasa de reproducción también va a ser menor”.
