A cuatro años de la promulgación de la ley de enseñanza de folklore en las escuelas

César Tapia, uno de sus impulsores, trazó un balance de lo avanzado hasta el momento. La implementación plena continúa pendiente.

 

 

En su momento, el proyecto fue avalado por muchos artistas del género folklórico. Después de pasar por varias comisiones legislativas, se logró que la Ley Nacional N° 27.535 fuera promulgada en 2019 aunque aún se trabaja desde el Consejo Federal de Educación para alcanzar su implementación.

Tapia dijo haberse reunido en estos cuatro años con distintos funcionarios que le confirmaron que se está trabajando el tema en las aulas, aunque por ahora dentro de las currículas que ya existían en los programas de enseñanza. “El hecho de que se convierta en una materia específica, con profesores asignados especialmente, ha quedado para más adelante”, mencionó.

La Ley, dijo Tapia, “explica que el niño tiene el derecho de recibir información ligada a sus raíces, a su cultura, y eso es lo que se intenta establecer”. No obstante, consideró improbable que, tal como se anunciara desde el Consejo Federal en 2022, el año próximo pueda avanzarse más firmemente en la apertura de una materia específica. Sí dijo conocer que algunos jardines de infantes en las provincias están trabajando esos conocimientos a través de sus docentes de planta.

Ante la resistencia de algunas familias a que sus hijos reciban información vinculada con el folklore nacional (“cosa que nos preocupa”), Tapia se ocupó de aclarar que se lo hará “sin que sea una obligación para el niño. Es una herramienta que se le acerca”, dijo. Pero en este punto, el locutor de Radio Meridiano y docente jubilado Mario Oscar Mango le hizo notar que una vez que se promueve una ley y se implementa desde el Consejo Federal de Educación, “se convierte en algo obligatorio”.