Una buena: eliminaron un impuesto a la transferencia de inmuebles

Es para la compra-venta de vivienda única y familiar. Empezó a reactivarse el mercado de operaciones inmobiliarias.

 

 

Al amparo de la Ley Bases, el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles de Personas Físicas y Sucesiones Indivisas, popularmente conocido como ITI, fue derogado con fecha 8 de julio. Se trataba de una carga impositiva implementada en un marco “de emergencia” hace ya varios años, y que no había sido retirada hasta ahora. En un primer momento se trataba del 1,5 por ciento del monto de la transferencia de un inmueble, pero en 2018 pasó a ser del 15 por ciento de la diferencia entre la compra y la venta de una propiedad.

Ahora, el ITI se derogó para los casos de vivienda única y familiar, “lo que permite bajar el costo de las transacciones, que en la actualidad es demasiado altos a raíz de la carga impositiva”, reconoció el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de la Provincia de Buenos Aires, el mercedino Luis Colao.

“Los impuestos a los sellos, a la transmisión de bienes, todo eso encarece. Habría que seguir por esta línea”, opinó el también titular del Colegio de Martilleros de nuestra ciudad. “El tema costos complica a las familias que en determinado momento de la vida piensa en agrandarse o achicarse”, planteó.

Sin tener en cuenta el ahora desaparecido ITI, una operación puede costar un 9 por ciento extra por sobre el valor del inmueble. Si esa fracción se divide entre comprador y vendedor, cada uno debe asumir un 4,5 por ciento de la carga impositiva. Aunque esto depende de la negociación que se lleve a cabo.

Según Colao, después del freno que sufrió a principio de año, el mercado inmobiliario está empezando a moverse con operaciones de valores medios. “Hoy la cuestión financiera ya no rinde y el inmueble vuelve a ser un refugio de valor”, justificó.

No obstante, los créditos hipotecarios “todavía no arrancan porque cuestiones técnicas que hay que mejorar”. En este sentido amplió el martillero que uno de los problemas que se plantea es que los bancos otorgan los créditos en pesos pero las operaciones se cierran en dólares. Cuando el banco liquida el crédito, “con suerte treinta días después de haberlo otorgado”, el precio del dólar subió y al comprador ya no le alcanza para cerrar la operación. La propuesta de Colao es que los bancos gestionen un seguro de cambio para esos casos.

En cuanto al mercado de alquileres, el profesional mencionó que los valores en Mercedes se mantienen “normales para el nivel de los salarios que tiene nuestra ciudad. No hay conflictividad ni juicios por desalojo”, celebró. “Lo que está faltando es que crezca la oferta”.