Universidades: hubo aumento pero es insuficiente, denuncian

“Trataremos de hacer el máximo esfuerzo para sostener el funcionamiento”, dijo el rector de la UNLu, “pero el incremento otorgado en el presupuesto es un cuarto de lo que necesitamos”.

 

 

Walter Panessi arriesgó que, “quizás por el paro (realizado el jueves en las universidades públicas), la ministra (Sandra) Petovello firmó una suba del 70 por ciento para gastos de funcionamiento”.

No obstante, aclaró que no se trata de un aumento de salarios. “Dijeron que este incremento está por encima de la inflación de este año y que con esto reparan el bache, que el problema en realidad era del gobierno anterior, que no había otorgado aumentos y al que nunca se le había hecho un paro. Eso es engañar a la gente. Desde siempre, los gastos de funcionamiento se establecen a comienzos del año y se mantienen. El año pasado, el presupuesto fijado en septiembre de 2022 comenzó a correr el 1 de enero de 2023. Como la inflación fue tan alta, el Gobierno agregó dos cuotas más para gastos de funcionamiento, completando 14 en el año. Ahora bien: este año lo empezamos igual que en 2023, sin que se reconozca ese aumento extra, y recién ahora nos dan algo”, explicó el docente.

“Es como si a su familia le faltaran 400.000 pesos para llegar a fin de mes y recibe 100.000. Es una cuarta parte de lo que necesitamos”, insistió.

El frente sindical conformado por trabajadores de todos los sectores de la UNLu se plegó el jueves al paro dispuesto por las 57 universidades nacionales. En Luján, los trabajadores marcharon desde la universidad hasta el centro de la ciudad para visibilizar la situación que viven actualmente. Panessi se acercó hasta el punto final de la movilización, donde el intendente Leonardo Botto le hizo entrega de una ordenanza que pone en alerta sobre el problema de desfinanciamiento que sufre la universidad pública.

“La situación es muy crítica, como hace años no pasaba”, sostuvo el rector. “Este año no se está reconociendo la inflación del año pasado. Tampoco nos llegan las partidas para sostener programas especiales. Hasta ahora, esas partidas, que uno tarda varios meses en ejecutarlas, las poníamos a plazo fijo y con eso íbamos recaudando algunos ahorros. En este momento estamos consumiendo esos ahorros, si no, ahora mismo ya no podríamos funcionar”.

La UNLu declaró la emergencia económica en febrero pasado. “Y seguimos reclamando, a través de los gobernadores, de diputados nacionales, para que se vea nuestro problema y para que tratemos en conjunto de lograr una solución”.

“Nuestro objetivo es que la universidad siga funcionando. Fuimos la única universidad cerrada por la dictadura, y no queremos que eso vuelva a ocurrir”, concluyó.