Descontrol total: un Día del Estudiante para olvidar

A pesar de los decomisos, no se respetó la ordenanza que prohibe el uso de pirotecnia sonora. Hubo incidentes entre escuelas, particularmente entre alumnos de San Antonio y San Patricio, y el abuelo de un adolescente terminó detenido por golpear a un oficial de policía.

 

 

 

Desde el sábado a la tarde y hasta entrada la madrugada del lunes se sintieron detonaciones de manera constante en diversos puntos de la ciudad. También hubo quejas de vecinos por la música a muy alto volumen durante la noche.

La Ordenanza 7954, de pirotecnia cero, sancionada el 25 de septiembre de 2017, busca resguardar la integridad de los animales, adultos mayores, niñas y niños, personas con patologías del espectro autista, enfermos y a veteranos de guerra a los que las detonaciones sonoras les provocan diversos tipos de consecuencias. En este caso, fueron muchos los estudiantes y padres que hicieron caso omiso a la legislación.

El enojo más grande lo generó la sucesión de detonaciones en presencia de agentes de control comunal y de la provincia de Buenos Aires, según denunciaron varias personas. En el caso de uno de los decomisos de fuegos artificiales, un padre los estaba repartiendo a los estudiantes desde el auto en el que los acompañaba en caravana.

El tema fue motivo de conversación durante todo el fin de semana y este lunes, una vez más, Radio Meridiano se convirtió en caja de resonancia de las quejas y opiniones de los vecinos de Mercedes. A continuación, algunos de los testimonios recibidos a través de mensajes grabados y escritos:

 

  • “Si los padres no educan a los hijos y ellos mismos les dan para comprar o después pagar la multa, esto es un cuento de nunca acabar. Una verdadera lastima”.

 

  • “No se puede permitir más semejante locura. Las escuelas tienen que educar haciendo cumplir la ordenanza, en conjunto con los padres. No puede ser que los padres acompañen a los hijos y miren cómo están tirando pirotecnia. Tienen que poner multas a las escuelas y a los padres”.

 

  • “Pasé todo el domingo preguntándome cuándo terminaría. Tuve que darles medicamento a mis dos perros por cómo temblaban -contó una vecina llamada Betty-. Pero después me dije: es un día, un solo día en el año. Podríamos no protestar. Al final de cuentas, no me molestó. Pero sí es cierto que todos nos damos cuenta que alrededor nuestro hay desorden y falta de planificación. Andamos a la deriva, eso lo sentimos. Sentimos que la calle es peligrosa. El problema es grande y, por ende, la manifestación también va a ser grande y no del gusto de todos. Teniendo ahora tanto los chicos, qué poco tienen para entretenerse”.

 

  • Juan Cruz Mendía, exdirector de Ambiente municipal, aportó que “en la 28 bis, frente a las cabañas La Niña, en una quinta que se alquiló a un colegio privado, hubo bombas de estruendo hasta las cinco (de la madrugada) más o menos, y musica también. Yo vivo a 200 metros y los escuchaba”, denunció.

 

  • “Nada va a cambiar. Que quiten la ordenanza, tendrían menos problemas. Total, lo van hacer igual. Si uno se pone a pensar, es una ordenanza que solo toma vigencia un día al año, y 15 o 20 minutos el 25 de diciembre y 31 de enero. Y no la pueden hacer cumplir”.

 

  • Desde Gowland, la vecina Mirta se mostró en desacuerdo con quienes avalan el uso de la pirotecnia sonora. “Los chicos pueden entretenerse de otra forma. No es cierto que estén tristes y no puedan hacer nada. Yo tengo 71 años y esto pasó siempre, sólo que ahora está creciendo. A ciertos colegios se les permite romper todo, hacer peleas, tirar cohetes, como ayer (domingo) en la calle 30 desde la mañana. Esto cada vez se agranda más y no lo va a poder contener nadie. Que el intendente y los concejales se pongan las pilas”.