Más quejas por los contenedores de residuos colapsados
En el barrio Virgen del Rosario denuncian que se acercan vecinos de otros sectores de la ciudad a descartar materiales de obra, televisores viejos u otros elementos, que hacen que las compactadoras municipales no puedan vaciar los containers.
La vecina María del Carmen Palma se expresó particularmente por el contenedor ubicado en calle 7 esquina 14, “que la gente que viene en camionetas de otros lados lo llena de porquerías. La recolectora no se lo lleva, pero la Municipalidad debería mandar otro tipo de camión para retirar esa cantidad enorme de residuos”, opinó.
“En el barrio todos pagamos los servicios en tiempo y forma. Abonamos alumbrado, barrido, limpieza y servicios sanitarios. Aumentó bastante y sin embargo la gente sigue pagando. Pero estamos llegando a fin de año con toda esa mugre, que ahora está llena de moscas pero pronto va a estar llena de ratas también”, denunció la mujer en una visita que hizo a los estudios de Radio Meridiano.
“Queremos que retiren todo eso de alguna manera. Llamamos al 147, a Atención Ciudadana, y es como si pasara el tren”. La vecina entiende que “todo esto que no están haciendo lo perjudica a (el intendente Juan) Ustarroz, porque no se ocupan de lo que corresponde”, dijo. Hace al menos 25 días que la barriada sufre esta situación que la enoja.
Además de materiales de obra y televisores en desuso contó que han encontrado sillones, sillas o otros muebles. “A la noche vienen los cartoneros y los desarman, y poco a poco se va creando un basural ahí”.
La vecina insistió en decir que “todo esto lo perjudica” al jefe comunal, “cuando los empleados no hacen lo que deben, porque ni siquiera dan aviso de estas cosas. También Atención Ciudadana debería escucharnos y darnos soluciones”.
Otra vecina de esa zona, Isabel Palacios, recordó en un contacto telefónico que el 21 de septiembre estudiantes que festejaban la Día de la Primavera incendiaron el contenedor de residuos de esa esquina, “y recién hace unas semanas trajeron uno nuevo”, refrendó Palma, que supo ser empleada municipal y hoy está jubilada. La mujer imploró además “que los muchachos en moto no se lo lleven”, porque ha pasado “que lo agarran de un bracito y del otro (al contenedor ), y lo arrastran para su barrio”.
En el volquete colapsado, dijo, “nosotros vamos y levantamos lo caído y, sin embargo, cada vez hay más cajas. No son del barrio los que tiran. Paran camionetas y bajan, bajan y bajan cosas. No sé de dónde vienen. Es feo”.
Palma recordó asimismo que en la otra esquina de su casa, en 7 y 16, “el año pasado tiraron un colchón de dos plazas, un placard y mesitas de luz. Llamé y tuve suerte de que viniera un camión municipal y se lo llevará”. Esta vez, parece, la suerte no está de su lado.
