Vecinos cansados de los ruidosos festejos de la Primavera

Sorprendió la enorme cantidad de perros perdidos en Mercedes, desorientados por los estallidos provocados por la pirotecnia de los estudiantes.

 

 

Desde Radio Meridiano, Lucía Florella le puso palabras a la sensación de la ciudadanía de que no se están logrando los resultados esperados con las acciones del Municipio para evitar perjuicios a los vecinos durante los tradicionales festejos estudiantiles.

“Uno que no sufre una discapacidad se puede molestar porque lo despiertan de noche con la pirotecnia, o porque se les despiertan los chicos, pero hay gente que la pasa verdaderamente mal con todo esto. Y lo que más llamó la atención este año es la cantidad de mascotas perdidas, sobre todo perros que se escaparon de sus hogares y aparecieron en otros puntos de la ciudad”.

Es un festejo, dijo, “que termina perjudicando a todo el resto porque la ciudad tiene las calles cortadas, los horarios en los puntos de encuentro no se cumplen, hay que cambiar de recorrido por la circulación de las caravanas. Y ni hablar de lo que sufren las personas con hipersensibilidad auditiva, los veteranos de guerra, los adultos mayores. Es una celebración para muy pocos”.

 

QUÉ NOS QUIEREN DECIR 

Florella se preguntó qué sentido sigue teniendo el uso de pirotecnia prohibida por parte de los adolescentes. “¿Qué están queriendo decir?¿Que al ser más ruidosos son más vivos que el colegio de enfrente? No se entiende. Uno puede organizar una buena fiesta, contratar a un artista, divertirse de lo lindo. Pero los fuegos artificiales sonoros pasan el límite de una fiesta privada. Ayer, los estallidos se escuchaban desde toda la ciudad. Ni hablar de los que viven cerca de los lugares donde se festejó”.

La periodista puso la lupa también sobre los adultos responsables de los distintos colegios, “los que firmaron actas y acompañaron a sus hijos. ¿Qué gracia tiene lo que hicieron? No le veo lo gracioso”, se enojó. “Creo que lo hacen adrede, para molestar al resto”.

No existe un éxito o satisfacción personal o conjunta detrás de la decisión de quebrar las reglas, según su visión. “Si no se puede, lo vamos a hacer el doble, piensan. El desafío es constante. ¿Y dónde queda el vecino? ¿No se puede festejar igual sin los fuegos artificiales? Quieren cortar la calle, córtenla. Lo que se pide es que no tiren pirotecnia”.

El gasto que les acarrearán las multas no preocupa a padres y alumnos. Según allegados a distintos colegios, ese costo ya está contemplado en el presupuesto general de las fiestas.

A los colegios, Florella también les reclamó responsabilidad y acciones concretas: “Les guste o no, los chicos portan su nombre, lucen su indumentaria, los logos de las escuelas. No importa que estén fuera de horario, hay una responsabilidad de su parte”.

Harta ya de este asunto, prefirió cerrar el tema: “Ya me cansé. Todos los años te dicen que está todo bien, que no va a pasar nada, y después pasa todo esto. Realmente no lo entiendo, es algo digno de hacer un estudio”.