“El objetivo es que Pami deje de existir”
Jubilados, pensionados y representantes de distintas organizaciones gremiales se manifestaron frente a la sede de la obra social en Mercedes contra el despido de tres trabajadores y los recortes a la clase pasiva.
Se trató de la convocatoria más numerosa de las organizadas en los últimos meses en nuestra ciudad. Desde la esquina de 16 y 25, Elizabeth Merlini, referente de los jubilados en lucha, consideró que “la gente se va dando cuenta de lo que está pasando”. Si bien la oficina de Pami continuó operando con normalidad, la reunión resultó ruidosa, con batir de palmas de los presentes y bocinazos de los automovilistas.
“No sé trata sólo de los jubilados y sus problemáticas. Todos deberían salir a luchar por esto”, opinó Horacio López, vocero de las manifestaciones que se vienen realizando hace tiempo en torno al Congreso de la Nación, quien se acercó hasta Mercedes para dar su apoyo a la causa. “Estamos ante un hurto de la propiedad privada que tanto dicen defender”, denunció ante la imposibilidad de los jubilados de manejar sus propios aportes jubilatorios.
López es escritor de literatura infantil (sus obras fueron publicadas por Santillana y Alfaguara, entre otras editoriales), tiene setenta años y percibe una jubilación mínima. “Es imposible vivir con este ingreso. Uno se la rebusca laburando de lo que puede. Cada vez veo más gente grande pidiendo o vendiendo alguna cosa en la calle”.
Junto con los magros ingresos, lo que más alarma a López es “la manera en que las prestaciones nos son negadas. Están liquidando al Pami. En el Hospital Español de Buenos Aires, por ejemplo, todos los médicos de cabecera renunciaron en masa por lo poco que les pagan”. El jubilado llamó a coordinar la lucha entre los adultos mayores de todo el país y convocar a un gran congreso nacional “para diseñar un plan de lucha contra Milei”.
El disparador de la convocatoria fue el despido injustificado, la semana pasada, de tres empleados de Pami Mercedes. Se trata de Santiago Altube (extitular de esa representación), Carolina Longhi y Sebastián Spaltro, quienes no se hicieron presentes en la reunión de protesta.
La UGL de Luján tiene bajo su órbita más de una quincena de filiales, de las que despidió a un total de nueve empleados. Tres de ellos corresponden a la oficina local. “Esto conduce al vaciamiento de Pami porque inevitable provoca más demoras -remarcó Merlini-. Los trabajadores son todos muy eficientes, nos atienden bien, pero no dan abasto. Parece que quisieran extinguirnos de las faz de la Tierra”.
Hasta el lugar se acercaron el secretario de Educación municipal, José Luis Pisano; el exjefe de la UGL Luján Martín Boragno, y representantes del Sindicato de Empleados de Comercio, gremios docentes, etc. También el delegado del Ministerio de Trabajo Fabián Díaz.
Al hablar con Meridiano, Boragno sostuvo que “lamentablemente esto que pasa no nos causa sorpresa. La motosierra está pasando. Las bajas impactan de manera directa en los jubilados porque son tres personas que ya no van a estar atendiendo y brindando un servicio. Pami está mal, se resiente la atención a la vez que se acortan los beneficios. Y no sólo los medicamentos sino muchas otras cosas. Sentimos bronca y dolor por los nueve compañeros despedidos”.
En el fondo, Boragno cree ver una intencionalidad política. “Lo que les dijo el director ejecutivo es que la motivación del despido fue la fecha de ingreso. Como razón es terrible porque habla de que fue por haber ingresado al Pami durante la gestión de Luana Volnovich. Y ese no es un detalle menor. Se los está persiguiendo ideológicamente”.
“Está clarísimo que el objetivo final es terminar con el Pami, que deje de existir”, remarcó, al tiempo de aseguró que mientras se suceden los despidos “están nombrando gente nueva, lo que dar la pauta de que (las bajas) no eran por una cuestión económica sino política”.
