Desde la Secretaría de Salud municipal aclararon, no obstante, que sí hay pacientes que dieron positivo para esa enfermedad, casi todos con antecedentes de viajes a otras provincias o incluso al exterior.
En la unidad de Gendarmería, por ejemplo, se dio la situación de personas que durante el fin de semana largo de Carnaval viajaron a sus localidades de origen y al regresar comenzaron con los síntomas. De acuerdo con el relevamiento que hace la mesa de monitoreo sanitario de Mercedes, tanto los casos sospechosos como los confirmados fueron contraídos en otras provincias, e incluso uno en el Paraguay. Ese paciente ya fue dado de alta.
El secretario de Salud, Néstor Pisapia, insistió en que no hay internados graves por el dengue en el Dubarry, tal como se rumoreó en los últimos días. En este sentido, reiteró que la enfermedad la transmite una variedad específica de mosquito (aedes aegypti), “no todos los mosquitos”. Si bien “puede haber aedes aegypti en nuestra ciudad, para transmitir la enfermedad el insecto tiene que haber picado a una persona infectada con dengue. Si detectamos los casos sospechosos y los aislamos, no debería haber mayores problemas”, remarcó.
Por eso consideró fundamental el uso de repelente y el descacharrero, junto con cualquier otra medida adicional que evite la picadura del mosquito: “En esto, el rol ciudadano es muy importante”.
Los síntomas que presentan las personas contagiadas de dengue son fiebre alta, intenso dolor retroocular y dolores musculares y en articulaciones grandes (codos, cadera, rodillas). Eventualmente, pueden producirse también vómitos y diarrea.
En cuanto al Covid, otro flagelo de este tiempo, “estamos recibiendo dosis y aumentamos la vacunación a mayores de 50 años y menores de esa edad que presenten factores de riesgo”, comentó el funcionario. Asimismo, ya se cumplió con la aplicación del refuerzo a quienes viven en hogares de adultos mayores. Desde marzo se agregaría a los puntos que vienen trabajando (el Hospital Dubarry y cuatro CAPS), una nueva posta de vacunación en la zona céntrica.

En cuanto a los comedores escolares, “la preocupación es muy grande”, según el funcionario, por la suba de precios y por el ajuste en las partidas presupuestarias. No obstante, garantizó la calidad de los alimentos que se servirán a los chicos y chicas de Mercedes porque “la Provincia duplicó su aporte”. También se sostendrán e incluso se duplicará la inversión en las cajas de alimentos destinados a las familias con necesidades extremas.

Esta mañana, personal ferroviario llegado desde Haedo trabajaba en la reparación del laberinto peatonal de la Av. 1, que había queda destrozado por el impacto del vehículo. La camioneta siniestrada ya había sido retirada pero permanecían esparcidos en el lugar varios objetos plásticos.


Pese a la cantidad de interesados, la inscripción continuará abierta al menos hasta el 1° de marzo, con lista de espera ante la eventualidad de una baja entre los ya registrados. Por el momento no existe la posibilidad de contar con más de una comisión por curso, pero en algunos casos ya se están dictando clases virtuales. En las especialidades de gastronomía y carpintería, por razones de seguridad las comisiones no pueden exceder los 20 alumnos. La mayoría de los cursos tiene una duración anual y toda la enseñanza es gratuita.
El primer jueves se acercaron a la olla popular unas 200 personas, mientras que esta semana el número subió a 300. “Se sumaron muchas familias numerosas, de hasta ocho integrantes, algunas llegadas desde otros barrios”, comentó Chavero, que en su vida diaria se desempeña como docente de Lengua y Literatura. Para unificar y poder brindarles a todos una misma comida, el Colectivo solicita donaciones de fideos guiseros o arroz. Ha podido sumar dos cajones de pollo cada jueves para enriquecer el alimento, y también algunas verduras. “Y a medida que lleguen más donaciones podremos brindar un menú más variado”, dijo.