Luis Filipelli: cumpleaños y emotivo reencuentro con Aquiles Roggero
Radio Meridiano conversó con el cantor de tangos en un nuevo aniversario de su natalicio y en vísperas del recital que brindará el sábado junto a nuestro convecino.
La relación entre Filipelli y Roggero es de larga data. Hace 48 años grabaron un disco juntos y desde entonces no volvieron a encontrarse. “Por esas cosas de la vida no coincidimos más, ni siquiera en un evento, en una reunión, nada. No volvimos a cruzarnos hasta hace dos meses y medio, y entonces surgió la idea de hacer esta presentación”, contó el vocalista nacido en Buenos Aires en 1955.
El reencuentro será celebrado con el espectáculo ‘Después de tantos inviernos’, que se desarrollará este sábado desde las 21 hs. en el local Pista Urbana, ubicado en Chacabuco 874, del barrio de San Telmo. “Es un desafío enorme para mí volver a actuar con Aquiles, sobre todo porque haremos temas que no son los habituales. Además, Aquiles tocará seis o siete temas de su último disco, ‘Secretos conocidos’, y yo me voy a dar el gusto de sentarme a escucharlo”, le contó Filipelli a Alberto Florella en su programa ‘Comunicación y vida’.
El repertorio que tienen preparado incluye composiciones como ‘Chiquilín de Bachín’, ‘María’, ‘Los pájaros perdidos’, ‘Grisel’, ‘Vuelvo al sur’ y ‘Mimí Pinzón’, de autoría del padre de Roggero, el recordado violinista y compositor pehuajense del mismo nombre. “Más que un concierto será un hecho festivo desde lo sensible, desde lo personal. Vamos a volver a emocionarnos, que es lo importante”, sostuvo el cantor.
Gracias al trabajo de producción de Lucía Florella, Roggero sorprendió al aire a Filipelli interpretando en piano el ‘Feliz cumpleaños’. “Luis es un gran artista, con una trayectoria tremenda, y además es una excelentísima persona”, lo elogió el músico radicado en Mercedes.
Coincidieron ambos en que “la responsabilidad de los intérpretes es mostrar las cosas nuevas que van surgiendo”, por lo que en el espectáculo habrá también algunas composiciones recientes. “No sirve buscar el aplauso fácil apelando siempre a los clásicos”, postuló Filipelli. “Cantar lo que nadie canta también tiene un valor”.
