Un hombre al que la Justicia le quitó sus dos hijos se encadenó en Plaza San Martín

Fue a primera hora del miércoles, y el vecino estuvo acompañado de una mujer que denunció un caso similar con su hijo de 11 años. Responsabilizaron a la titular del área de Niñez y Adolescencia municipal, Gabriela Olivella, y al intendente Ustarroz.

 

 

 

En la esquina de Av. 29 y 24, junto al camión del programa de seguridad vial Rutas en rojo, Luis Alejandro Fernández se ató a un cartel de estacionamiento. “Estoy acá porque hace una semana me sacaron injustamente a mis dos criaturas debido a que el servicio local (de niñez) trabaja muy mal”, dijo en un primer contacto con el movilero de Radio Meridiano.

Luego amplió que “fue por culpa del Hospital Blas Dubarry que me los quitaron, porque hicieron un informe que denunciaba una lesión leve que habría sufrido mi hijo, siendo que yo jamás en la vida tuve una denuncia por violencia, y mucho menos hacia mis hijos”, aseguró.

Fernández acusó de manera directa a Gabriela Olivella por el retiro de sus hijos del hogar familiar, y por extensión le reclamó a Ustarroz que se haga cargo de la situación y que encuentre una salida rápida a su problema. “No voy a dejar que los den en adopción porque ellos tienen padre, madre, abuela, tíos, primos, y no necesitan una casa de abrigo porque hasta tienen vivienda propia”, remarcó. “No tengo vida sin mis hijos en mi casa, los quiero de nuevo conmigo de forma inmediata”.

El denunciante comentó que el menor de los niños, de tres años de edad, “sufre del corazón y está muy aferrado a mí; lo están matando en vida”.

Al lado del hombre encadenado se encontraba Alejandra Araya, a quien el 16 de noviembre último le quitaron a su hijo porque aparentemente se encontraba en mal estado de salud. “Lo llevaron al Hospital para revisarlo y el nene estaba en perfecto estado. Pero firmaron un certificado médico trucho”, aseguró.

“En ese mismo momento lo llevé a su médico de siempre y me extendió un papel que dice que no puede estar alejando de su familia porque tiene autismo. Hoy está en el Hogar San Francisco de la Loma, donde no se ríe, no llora, no habla, está drogado. Tengo fotos y videos como prueba”.

Luego de que fuera retirado de su casa, el niño le fue devuelto a la madre por la Policía de Morón “dado que la orden no tenía sello ni firma del juez, se trataba de un secuestro”. Pero el 23 de noviembre volvieron a buscarlo y ahí sí lo trasladaron al hogar. “Hace siete meses que lo estoy esperando”, clamó la mujer.

Al retomar la palabra, el hombre encadenado (que no permitió que se le tomaran fotografías) insistió en que no es “ningún delincuente” y no va a permitir que le quiten a sus hijos. Añadió además que hay un tercer caso con las mismas características en Mercedes.