Agroquímicos y desechos cloacales, causantes de la contaminación de los cursos de agua
En toda la provincia de Buenos Aires se vive un fenómeno que alarma: la proliferación de algas en ríos, lagunas y arroyos. ¿A qué se debe? A la presencia de una gran cantidad de materia orgánica, que es su alimento.
Esta semana salió a la luz la presencia de una capa de materia grasa sobre el agua en la zona del Arroyito de Oro. Si bien las autoridades lo calificaron como “algo natural”, la novedad encendió las alarmas sobre la creciente contaminación de los cursos de agua que recorren la Provincia.
Juan Cruz Mendía, experto en la materia y exdirector de Ambiente de Mercedes, describió una situación que se viene dando cada vez más: cuando aumenta la cantidad de algas, estas tapan la luz solar que ingresa al agua, de modo que el agua pierde su oxígeno y los peces mueren.
“La aparición de algas es muy contaminante”, advirtió. ¿Y qué comen las algas?, le preguntaron en Radio Meridiano. “Se alimentan de materia orgánica que viene de los efluentes cloacales, de los desechos de las empresas ubicadas a la cuenca y de campos que producen soja o girasol y utilizan agroquímicos”, enumeró Mendía.
En este punto aportó algunas otras consideraciones: Mercedes descarta todos sus efluentes cloacales en el río. Firmas como el Frigorífico El Mercedino, Lamar y La Serenísima también desechan materia orgánica en su cauce. Y en cuanto a los pesticidas, que también contienen materia orgánica, si bien se esparcen en los campos, del pasto bajan a la tierra y de allí circulan hast los arroyos y ríos. Una conjunción tremendamente peligrosa.
