Tras el cruce que tuvieron la semana pasada durante la sesión en la que se debatía la denominada Ley Bases, el senador bonaerense se refirió a la amenaza que le profirió la vicepresidenta.
El último miércoles, mientras afuera del Congreso se producía la represión a manifestantes, el legislador de origen mercedino pidió la palabra y solicitó que una comisión de senadores saliera a la calle a verificar qué ocurría y poner paños fríos a la situación. Villarruel, en ejerció de la presidencia de la Cámara Alta, no sólo se opuso sino que impidió que De Pedro terminara de expresarse con una frase que llamó la atención: “No me haga hablar de su historia personal”.
“Me encontré con una reacción de muchos compañeros de militancia preocupados. ¿Qué más sabe Villarruel sobre los crímenes de la dictadura? ¿Qué le contaron los genocidas cuando los iba a visitar a la cárcel? A los que buscamos a nuestros viejos desaparecidos o a los 300 nietos que faltan encontrar, cualquier información que ella tenga nos podría ayudar”, le dijo el exministro de Interior al diario Página 12.
“El Gobierno viene transitando semanas muy complicadas, con hechos de corrupción como el que denunció Juan Grabois, renuncias permanentes de funcionarios, aumento de la pobreza y el desempleo, caída de la actividad industrial y un Presidente de gira artística por el mundo”, trazó De Pedro un panorama de la situación actual. “Muchas veces los gobiernos que no le encuentran el agujero al mate quieren mostrar gobernabilidad mediante la mano dura y la represión. Creo que pasó eso. Por eso, cuando hablo de un retroceso no lo digo sólo en términos económicos sino también porque veo un retroceso en términos de calidad institucional. La payasada del comunicado de la Oficina del Presidente aludiendo a grupos terroristas y a un supuesto intento de golpe de Estado demuestra hasta dónde son capaces de llegar con la falsedad y la mentira”.
Sobre la frase “no me haga entrar en su historia personal”, el senador añadió que la consideró un ataque. “Pertenezco a una generación que continuó la lucha por el Nunca Más a las violaciones de los derechos humanos, nunca más a los golpes de Estado, nunca más a la muerte y la tortura. Y ella basó toda su militancia en reivindicar a los genocidas. Se nota que estaba nerviosa porque iba a tener que desempatar, y de esa forma quedaba totalmente identificada con el gobierno de Milei y sus consecuencias. Villarruel en el Senado muestra distancia de Milei y de su hermana, hay senadores que la escucharon decir barbaridades de ambos. Lo definió públicamente como un “pobre jamoncito”. Además, nadie que se diga nacionalista puede defender esta ley. Las Fuerzas Armadas están concebidas para la defensa de la soberanía y de los recursos naturales, y con estas leyes que desempató Villarruel, con el RIGI, se está entregando eso. Es una rendición colonial ante el poder económico extranjero. Durante mi gestión como ministro tuve la oportunidad de articular con el Ejército, y encontré una fuerte impronta nacionalista y de espíritu planificador, como supo tener en algunas épocas de la historia de la Argentina. Villarruel se quedó en el pasado”, remarcó De Pedro.
En cuanto al proyecto aprobado en el Senado agregó que “más que Ley Bases es una Ley Ruinas, porque tiene consecuencias inmediatas, pero sobre todo para las futuras generaciones. Es la entrega de los recursos naturales sólo al costo de su extracción, sin dejar trabajo, tecnología ni dinero en la Argentina. Es más, diría que con la promoción de importaciones de bienes en una situación de clara desventaja contra la industria nacional, y la posibilidad de computar bienes usados como inversión, vamos a ver otra vez cómo se funden las empresas argentinas que tanto esfuerzo costó generar y sostener. Si la ley se sanciona (ahora regresó a la Cámara de Diputados) va a tener consecuencias muy graves para el país”, le dijo a Página 12.

En Plaza San Martín, esta tarde, habrá una radio abierta “y un espacio para repensarnos y empezar a construir colectiva y solidariamente”.

Bergerot dijo que confía en que “la diplomacia argentina convenza a Milei de que debe pedir perdón, porque nadie quiere este nivel de conflicto entre países que son hermanos y tienen una tradición de cercanía que es histórica, y lazos familiares innegables”.
Para la sesión ordinaria de este lunes hay dos pedidos de banca participativa, pero su intervención estaba todavía en duda a la espera de una aprobación de los ediles en la reunión parlamentaria previa (que se realizaría a las 11 de la mañana), aclaró la titular del cuerpo. Los pedidos de participación provienen de los gremios docentes, por un lado, y de un grupo de vecinos que denuncian “problemas” con la empresa EDEN, por el otro.
La expresidenta insistió ayer en que “el problema (con los servicios) no son los subsidios sino las tarifas dolarizadas” que se les pagan a las empresas energéticas. “Es la gente la que pone la tarasca que ellos (el Gobierno) necesitan para las distribuidoras. Por eso dijo que el superávit (fiscal) del Presidente es trucho, es mentira, es un verso”, remarcó. “El Presidente debería abandonar la costumbre de andar hablando tonterías por el mundo sobre algo que no existe. El comunismo, el socialismo…El Muro de Berlín cayó bien 1989, ¿de qué comunismo me habla?”
También el periodista Juan Carlos Schifini valoró su cercanía con la juventud. “Desde muy chico, en su querido Colegio Nacional trabajó muchísimo en el Centro de Estudiantes, y después en la universidad. Fue electo presidente de la Federación Universitaria de Entre Ríos, donde estudió bioingeniería. Siempre tuvo esa llegada con los jóvenes y sabía alcanzarlos con ideas a futuro, distintas, tan convocantes. Acá en Mercedes yo nunca había visto un comité radical tan lleno de jóvenes como cuando él estuvo”, reconoció Albini. “Y no eran todos radicales, eh. Pero estaban apasionados con las ideas de Lucas”.
