La obra se encamina a su finalización dentro del plazo de trescientos días pautado inicialmente. Esperan más que duplicar la matrícula actual con la incorporación de una sala maternal.
El presidente del Consejo Escolar, José Luis Pisano, mostró su satisfacción por el ritmo de avance de los trabajos y aclaró que “siempre hay un margen del 25 por ciento en el plazo de entrega”, atado a la cuestión climática y, en la coyuntura actual, a la constante revisión de los presupuestos.
Al nuevo edificio “le faltan algunos detalles de pintura, ya están la cocina y los hornos y la semana próxima llegan los aires acondicionados”, detalló. “En un mes o mes y medio vamos a estar en condiciones de inaugurar, pero eso va a depender de la agenda del gobernador (Axel Kicillof)”.
El 90 por ciento de la matrícula actual del Jardín proviene de los barrios San Martín, Lopardo, Mutti y Facundo Quiroga. Buena parte de los 75 alumnos llegan al establecimiento con el transporte comunal, que tiene parada en Av. 29 y 14. Por eso, ante la apertura de la nueva sede se va a efectuar un cambio en el recorrido de los colectivos para que circulen un tramo por la calle 6 y los dejen en las cercanías.
El flamante edificio permitirá albergar casi 200 niñas y niños entre los dos turnos. Ese tope se alcanzará el año próximo cuando sume una sala maternal para bebés de dos años, que se agregará a las salas de 3, 4 y 5 años. Con esta incorporación al sistema escolar se podrá descomprimir la demanda que recibe el Jardín N° 905, estiman las autoridades.
En ese sentido, Pisano mencionó además que “en un año y medio habrá 150 nuevas familias viviendo en (el complejo habitacional de) Acceso Sur y 110”, por lo que además ya están evaluando contruir una escuela primaria en la zona, “porque la Primaria 13 no va a dar abasto”.
En otro orden, el funcionario confirmó que el 6 de julio se lanzará la licitación para la construcción del nuevo edificio del Instituto de Formación Docente y Técnica N° 7. La inversión corresponde a la Provincia y el proyecto tiene un plazo de ejecución de 340 días, por lo que estaría terminado a fines de 2024. Los trabajos podrían comenzar en aproximadamente dos meses.


En comunicación con Radio Meridiano, Arzani comentó que existen dos tipos de donantes: los solidarios, aquellos que llegan voluntariamente a donar; y los que se acercan por pedido expreso de los familiares de personas con problemas de salud. “Lo ideal sería que cada vez haya más gente del primer grupo, porque eso significaría que los hemos concientizado”, dijo el médico.
Ya en septiembre del año pasado, alumnos del San Antonio habían quedado bajo la lupa dado que en medio de los festejos por el Día del Estudiante, y debido al uso de pirotecnia, incendiaron de manera accidental dos palmeras históricas ubicadas frente al establecimiento.