En su quinta edición, la celebración desarrollada en Tomás Jofré contó con la presencia de miles de visitantes y consagró a Adrián Manazzi, del local La Espiga de Oro, como el campeón en esa especialidad panaderil.
“Anduvo todo muy bien, y sobre todo el sábado, que era una nueva experiencia dado que por primera vez extendimos la Fiesta a dos días. La verdad es que el sábado se llenó de turistas y el domingo hubo un mix entre visitantes de afuera y mercedinos”, contó el director de Turismo, Martín Boragno, en conversación con Alberto Florella por Radio Meridiano.
El funcionario celebró además algunos logros de esta edición como una mejor accesibilidad al pueblo (“tardé siete minutos desde la curva de ingreso hasta llegar a la Fiesta, cuando antes era un dolor de cabeza”, contó) y el óptimo ordenamiento del estacionamiento. “Participaron las áreas de Tránsito y Seguridad en esto; se planificó mejor todo, como nos pide siempre el Intendente (Juan Ignacio Ustarroz), y anduvo todo muy bien”, dijo.
Participaron de la Fiesta de la Galleta de Campo unos 80 artesanos, junto con los puesteros del Mercado Sustentable, productores locales de cerveza y de salame, y una veintena de puestos gastronómicos móviles, además de otros tantos restaurantes, que son el gran atractivo de Tomás Jofré. En dos escenarios dispuestos en la plaza y en la estación ferroviaria se presentaron 32 propuestas de música y danza, con un total de 200 artistas. El canal América transmitió en directo para todo el país desde la Fiesta, el domingo entre las 13 y las 15 hs.
Boragno comentó que “vino gente hasta de Funes, en la provincia de Santa Fe; llegaron el viernes en dos motorhome”, y a propósito de esta visita se explayó sobre la inversión de unos 350.000 dólares que un particular viene realizando en un predio sobre la Ruta 42, en cercanías de la cervecería Franz Scheitler, al que bautizó Altos de Jofré y que estará destinado a la actividad de glamping y alojamiento de casas rodantes, “que es lo que viene en materia de turismo”, contó el funcionario.
Boragno agradeció especialmente a los seis maestros panaderos que intervinieron en la competencia en busca de la mejor galleta de campo porque “algunos de ellos fueron a atender sus puestos casi sin haber dormido, y con su esfuerzo le dieron una posibilidad de trabajo a un montón de personas”.
El director de Turismo comentó asimismo que el mayor empeño de su equipo de trabajo está puesto en cuatro grandes fiestas populares que se realizan a lo largo del año en el partido: las del salame quintero, el durazno, la torta frita y la galleta de campo. Y respecto de la primera de ellas confirmó que se desarrollará el segundo fin de semana de septiembre en el Parque Municipal. La gran novedad de esta edición es que la fiesta duplicará su superficie para dar cabida a nuevos puestos y actividades recreativas.