En el nuevo barrio Calabria, más precisamente en 77 y 112, en cercanías de un paso a nivel y en un sitio donde se ha formado un basural de grandes proporciones, los pastos encendidos generaron alarma entre los vecinos.
A pesar de que la línea de fuego llegó a estar a unos sesenta metros de las viviendas más cercanas, la presencia de un humo negro y denso asustó a la gente de la zona. La presencia de viento ayudó a que las llamas se extendieran hasta alcanzar también algunos árboles.
Los primeros en llegar al lugar fueron efectivos policiales, junto con la unidad móvil de exteriores de Radio Meridiano. Los bomberos arribaron al descampado minutos después. Debieron trabajar ocho horas hasta sofocar el incendio.
“No hay peligro para ninguna vivienda”, se encargó de aclarar el movilero Juan Carlos Schifini, quien agregó que, cerca de las 11 de la mañana, el foco ígneo se ubicó a unos trescientos metros del viejo cottolengo.
Alejandro Mazza, segundo jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad, confirmó más tarde que lo que generó la mayor dificultad en el operativo “fue la presencia de troncos muy grandes” que demoraron la extinción.
Hace tiempo que existen en esa zona micro basurales que la Municipalidad se encarga de limpiar pero que una y otra vez vuelven a formarse. Probablemente, las altas temperaturas y la sequía hicieron que se iniciaran las llamas.
Mazza comentó que, “si bien hace un tiempo hay un propietario que está empezando a alambrar el terreno y ponerlo en condiciones, es lamentable que la gente sigue tirando ramas y basura”.
Ya en la madrugada del jueves, entre las tres y la seis y media de la madrugada, los bomberos debieron actuar por otro incendio forestal, en este caso en la Ruta 5 kilómetro 113. El fuego se inició en la banquina y se quemaron unos 3.000 metros de pastizales. Debieron actuar dos dotaciones.

La Municipalidad no cuenta con un servicio que pueda retirar los ejemplares que aparecen en viviendas urbanas para liberarlos en territorios más alejados. Sólo interviene cuando la presencia de un animal entra en conflicto con el vecindario. “Pero es difícil, porque son fauna nativa y están en su hábitat”, aclaró. “En el caso del lagarto overo recomendamos no alimentarlo porque eso hace que el ejemplar se acerque más a las viviendas, e incluso que ingrese para reclamar comida”.
El recorrido desde el Cementerio hacia Matienzo no sufrió modificación alguna.
“La respuesta al reclamo fue inmediata”, dijo la mujer. “Todos los días consultamos el estado del expediente y ya sabemos que pasó a la Dirección Ejecutiva, donde lo van a evaluar y luego nos van a notificar”. Incluso, la vecina dijo ver algunos trabajos que se están realizando en estos días, producto -quizás- de la presentación.
A modo de referencia, ‘Magui’ Levermann comentó que anualmente se asiste a través del programa Primeros 1.000 Días a algo más de 600 mamás, cuando en el inicio de este proyecto se contabilizaban mil nacidos vivos por año.
Ateneo tiene “socios familiares”, es decir que las familias pagan una única cuota social -fija- sin importar cuántos hijos menores de edad tengan. En esta modalidad suman ochocientos socios. Esa cuota familiar cuesta hoy 18.000 pesos. La cuota individual, en tanto, se ubica en $ 11.000 para los mayores y $ 9.300 para los menores de 18 años. Los que practican un deporte pagan un plus de 6.500 pesos.
“A ‘Keko’ le interesó la propuesta, se pusieron de acuerdo y el domingo partió para allá. Bajó del avión y se fue derecho a entrenar. Ellos hacen una pretemporada con concentración de catorce días, en un pueblo de Salta, y arrancan en marzo”, amplió Dell Oro. Junto con Central Norte, Juventud Antoniana disputa el clásico de la provincia.
Hace justo un año firmó con Mercedes, el club que lo vio nacer en las inferiores, para el torneo de Primera C, a las órdenes de Oscar Neme. “Me atrevería a decir que ha tenido mala suerte. Es un chico muy dedicado, al que le gusta mucho entrenar, le pone ganas. Pero a veces las cosas no se dan”, planteó Dell Oro. “Si ahora tiene esa dosis de suerte que necesita le va a ir bien. Tiene las condiciones y las ganas. Ojalá sea éste su relanzamiento”.
Pisano coincidió en el mal estado de las veredas que dan a la Av. 29 y a la calle 27. “Accidentes no se producen porque nosotros le vamos indicando a la gente por dónde tiene que pasar”, contó el responsable de la parada de diarios de esa cuadra, que lo toma ya como un trabajo extra. “Por acá no se puede transitar con cochecitos de bebés ni con changuitos. Y los días de lluvia, el pozo enorme que hay justo en la puerta se llena de agua”, dijo.