Un ejercito de trabajadores para una ciudad más verde
En estos días de calor intenso, la cuadrilla municipal de riego no tiene sosiego. Tampoco descansan los empleados abocados al embellecimiento de los espacios públicos con árboles y especies florales. Desde la comuna llaman a cuidar los ejemplares para combatir los daños del cambio climático.
“El de arriba no nos ayuda”, bromea el encargado municipal de Parques y Jardines, Darío Taramasco, bajo el sol abrazador del mediodía mercedino, y sonríe. Se encuentra trabajando en la rotonda de calle 31 y Av. 2, desde donde acepta conversar con Radio Meridiano.
“Venimos de dos años consecutivos de bajas precipitaciones. Este verano está siendo incluso peor que el anterior. Y el agua de lluvia es importante…Tenemos un equipo municipal abocado al riesgo: un tractor, un camión, dos personas dedicadas específicamente a eso, que se ocupan de regar tarde y noche. Y aun así nos falta, porque el agua de lluvia no es lo mismo que el agua de pozo. Con el agua de pozo uno agrega sales y demás; en cambio el agua de lluvia es agua ‘destilada’, como decía antes la gente”, explica.
Desde el área de Parques y Jardínes, Taramasco se ocupó en los últimos dos años de crear “numerosos canteros en la vía pública, en instituciones, en espacios que se inauguraron, como el Centro de Veteranos, donde se hizo un trabajo de paisajismo muy importante. Tenemos una cuadrilla dedicada específicamente al embellecimiento, que hace la colocación de florales, árboles y arbustos, y su posterior mantenimiento”, detalla.
Todos los ejemplares los provee el vivero municipal, “un lugar que -dice- está bueno para conocer porque la gente queda sorprendida por la cantidad de árboles y plantas que produce”.
En lo referido a la poda, otra cuadrilla de siete personas se encarga de la planificación y ejecución de la tarea. ¿Por qué hay tantos troncos bajos que no se retiran? Taramasco sostiene que, “en primera medida, cuando se trata de una planta seca o podrida, si la decrepitud es total debemos bajarle el riesgo, por lo que se la deja a sesenta centímetros del suelo. El trabajo siguiente es la remoción del tocón y el reemplazo por una especie adecuada para ese lugar”.
El experto advierte además que en Mercedes “hay muchas planteras (el lugar donde se coloca el ejemplar) que han sido tapadas con cemento al perderse el árbol. Esto impide que podamos aprovechar esos espacios para colocar ejemplares nuevos; por eso la idea ahora es ir recuperando esos lugares perdidos”.
La modificación del espacio público con cemento, alerta Taramasco, “eleva la temperatura del casco urbano por encima de la de los alrededores. Para poder controlarlo es fundamental la arboleda. En el mundo ya se refieren al arbolado como “infraestructura verde urbana” para ponerla en pie de igualdad con la llamada “infraestructura gris” (calles, edificaciones, luminarias)”.
En este punto, el especialista recuerda que el retiro de ejemplares está penado por una ordenanza municipal. “El arbolado es de todos y entre todos deberíamos cuidarlo, no sólo la Municipalidad. Ante un llamado al 147 nosotros acudimos y hemos frenado podas y otras situaciones indeseadas”, concluye.
